Cuándo y por qué deberías montar neumáticos de invierno

Se recomienda su uso frente a las cadenas para circularen condiciones adversas

MADRIDActualizado:

La Dirección General de Tráfico ya recomienda el uso de neumáticos de invierno como elemento principal frente a las cadenas con condiciones adversas. Hoy en día ya es habitual que tanto en los paneles luminosos de las carreteras, como en las campañas informativas que regularmente lanzan, además de las cadenas se recomienda el uso de neumáticos de invierno cuando hace frío o cuando hay previsión de nevadas.

Las ventajas de estos neumáticos frente a una solución de emergencia temporal como las cadenas, van más allá y aportan una seguridad y movilidad muy superior. No sólo son una alternativa legal a las cadenas –reconocida por la DGT– cuando las condiciones de la vía así lo imponen (presencia de nieve o hielo en la calzada). También son mucho más seguros en suelos fríos al ofrecer mejores distancias de frenada y un mayor y mejor control del vehículo, no generan ruidos ni vibraciones y, a diferencia de las cadenas, no es necesario pararse a ponerlas o quitarlas cuando ya no se circula sobre hielo o nieve, algo que de no hacerse puede causar daños a los neumáticos e incluso al propio vehículo.

Las prestaciones de un neumático de verano estándar disminuyen cuando bajan las temperaturas de 7 ºC. La solución más segura y confortable es equipar el vehículo con neumáticos adecuados para cada estación.

Frente a las populares cadenas, los neumáticos de invierno permiten alcanzar cotas de seguridad muy superiores, mejorando la tracción y el agarre sobre superficies resbaladizas, aportando un mayor control del vehículo al ascender o descender pendientes y reduciendo de forma considerable la distancia de frenado.

Montando neumáticos de invierno en los vehículos, se evitará la complicada y peligrosa maniobra de colocación de las cadenas, un remedio de emergencia que por lo general obliga a detener el vehículo en los márgenes de la calzada, que en ocasiones no cuenta con arcenes de seguridad o la iluminación necesaria, y realizar la complicada maniobra de colocación de cadenas sin apenas visibilidad y expuestos al frío.

Otro de los puntos a favor de los neumáticos de invierno frente a las cadenas, es que éstos se montan en ambos ejes y no solo en el eje motriz, lo cual garantiza el perfecto funcionamiento de los sistemas de seguridad del vehículo, tales como ABS, control de tracción, control de estabilidad y todos los avanzados sistemas que hoy en día pueden equipar los vehículos.

También existe la idea de que los neumáticos de invierno son un gasto económico importante, cuando la realidad es la contraria. Los neumáticos de verano, utilizados en condiciones invernales, sufren un mayor desgaste y, por tanto, se reduce su vida útil. Así, si se cambian los neumáticos de verano por los de invierno cuando es el momento y se guardan adecuadamente, ambos juegos de cubiertas prolongarán su vida útil y supondrán un ahorro para el conductor.