Las Provincias

Cómo actuar si nos cruzamos con un kamikaze en carretera

Ante todo, mantendremos la calma, esquivando lo antes posible al coche errado, en lo posible, evitando giros bruscos o volantazos

MadridActualizado:

Aunque afortunadamente no cada día, la presencia de kamikazes en carretera no es una desgracia ajena a los conductores. Los hay que circulan en sentido contrario por voluntad, pero también por despiste -a veces son conductores veteranos-, en ocasiones por incorporarse a una autopista o autovía sin atender a la señalética y maniobrando de forma inexplicable. Pero cabe destacar que dichos kamikazes ya han provocado 140 incidentes anuales en España.

Por lo tanto, surge la duda sobre cómo reaccionar si aparece en el horizonte un vehículo que viene contra nosotros. Y desde Autocasión nos lo aclaran. Está claro que reaccionar a tiempo es vital sin comenzar considerando que el otro conductor es un kamikaze, sin más. Lo antes posible, avisaremos a las autoridades (062 y 112) y emergencias de lo que sucede, precisando la carretera, sentido de marcha y punto kilométrico aproximado.

Ante todo, mantendremos la calma, esquivando lo antes posible al coche errado, en lo posible, evitando giros bruscos o volantazos. A la vez, buscaremos un espacio en el arcén, en un hueco con buena visibilidad para parar. Entonces activaremos las luces de emergencia (o warning), y nunca bajaremos sin antes colocarnos el chaleco para emergencias. Después, haremos lo propio con los triángulos.

En el caso de que esto nos pase de noche, hay que evitar dar ráfagas de luz, porque podemos deslumbrarle y que acabe siendo peor el remedio que la enfermedad. Es más, no hay que frenar de manera brusca, ya que podemos provocar un accidente por alcance con los coches que vienen por detrás de nosotros.

En principio, se sancionaría por circular en sentido contrario al habitual, una infracción que conlleva una multa de 500 euros y por la que se retiran 6 puntos del carnet de conducir. En casos extremos, en los que se ha puesto en peligro la vida de otros conductores, el Código Penal establece penas de cárcel de hasta 5 años y una retirada del permiso de conducir que puede llegar a ser hasta de 10 años.

Asimismo, cabe diferenciar los perfiles de este tipo de «conductores suicidas», que pueden ser hasta seis:

-El despistado: nos referimos a aquellos que se incorporan a una autovía o autopista en dirección contraria debido a un despiste o, en algunos casos, a una mala señalización de la vía. Los conductores que viajan desde el extranjero y que están de paso por nuestras carreteras representan un 20% de estos accidentes (muchas veces la señalización española con respecto a la que están acostumbrados es muy diferente).

-El adicto a la adrenalina: sí, aunque no lo creáis, existe gente que es capaz de cometer este tipo de locuras con tal de tener esta sensación. Aquí podemos incluir también las apuestas, en las que un conductor gana dinero en caso de «atreverse» a poner en riesgo su vida y la de los usuarios de la carretera. En este caso concreto, el perfil es de jóvenes de entre 25 y 40 años con un alto poder adquisitivo.

-El irresponsable: estos son los que, después de haber consumido alcohol o drogas, deciden coger el coche. Representan el 25% de los casos.

-Delincuentes: todos hemos visto imágenes grabadas por los cuerpos de seguridad en los que una persecución después de un acto delictivo acaba con el perseguido circulando en dirección contraria al tráfico para intentar zafarse de la policía.

-El suicida: estos son casos aislados, puesto que la mayoría de kamikazes no tienen intención de quitarse la vida. Los suicidas utilizan el coche como medio para perder la vida sin importarles si se llevan por delante la de otras personas.

-El desequilibrado: se trata de personas que tienen las capacidades psíquicas alteradas y que disfrutan con el sufrimiento del resto de personas. Buscan provocar el miedo en otros conductores para así alimentar su estado anímico.