El combustible del futuro podría extraerse del Sol y acabar con los inconvenientes de la energía renovable

Un grupo de investigadores de la Universidad de Arizona explora el potencial de los semiconductores recolectores de luz y los nuevos materiales catalíticos para producir combustible limpio a partir de la energía solar

S. M.
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La energía solar cada vez tiene más implantación en países como España, bendecida por sus días luminosos. Sin embargo, también tiene, como otras energías renovables, inconvenientes como su falta de constancia. Sin embargo, ¿qué pasaría si la energía de los rayos solares pudiera almacenarse en forma de combustible limpio, listo para usarse aunque llueva o esté nublado?

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Este escenario es el que plantean un grupo de investigadores de la Universidad de Arizona en un estudio publicado en el diario oficial de la Asociación Americana de Química (JACS, por sus siglas en inglés). Su trabajo, liderado por Brian Wadsworth, describe tecnologías que combinan semiconductores recolectores de luz y materiales catalíticos capaces de reacciones químicas que producen combustible limpio.

El estudio establece asimismo un marco teórico para comprender las reacciones subyacentes de la formación de combustible, acercándolas un paso más hacia la viabilidad comercial. Los investigadores llegan incluso a plantear que la producción de hidrógeno y combustibles bajos en carbono mediante estas tecnologías podrían algún día suplantar a las fuentes fósiles.

Célula fotoelectrosintética experimental descrita en el estudio.
Célula fotoelectrosintética experimental descrita en el estudio. - Universidad Estatal de Arizona

«En lugar de la generación directa de electricidad a partir de la luz solar, esta nueva generación de tecnología utiliza energía solar para impulsar reacciones químicas capaces de producir combustibles, que almacenan la energía del sol en enlaces químicos», explica Moore, profesor asistente en la Facultad de Ciencias Moleculares de la Universidad Estatal de Arizona (ASU). Ahí es donde la catálisis se vuelve extremadamente importante. Es la química de controlar tanto la selectividad de las reacciones como los requisitos generales de energía para impulsar esas transformaciones».

Pese a los avances en células solares y paneles fotovoltaicos, cada vez más eficientes y baratos, éstos necesariamente tienen que transformar la energía solar en electricidad. «Pero solo tener acceso a la energía solar mediante fotovoltaica no es suficiente», asegura Moore, que insiste en que el problema de su intermitencia les impide ser una alternativa total a los combustibles fósiles.