Alemania y Bélgica ofrecen un buen stock de automóviles de segunda mano en buen estado y con pocos años a cuestas.
Alemania y Bélgica ofrecen un buen stock de automóviles de segunda mano en buen estado y con pocos años a cuestas.

¿Merece la pena comprar coche en el extranjero?

La respuesta es que depende de si es nuevo o usado, pero en general todavía sale a cuenta viajar, por ejemplo, a Alemania y Bélgica para buscar buenas oportunidades de ocasión. Éste es el procedimiento.

Actualizado:

Antes de nada, hay que dejar claro que importar un vehículo de un país ajeno a la Unión Europea implica el pago de impuestos como el IVA (21%) y aranceles (2,5%) si su propiedad es inferior a 6 meses. Es decir, aquellos nacionales que han vivido fuera del país más de medio año y que en ese tiempo han adquirido bienes como coches y luego han regresado no pagarían nada que no fuese el porte y el seguro de viaje.

Esto supone que, puestos a adquirir un vehículo en el extranjero nada mejor que mirar hacia nuestros vecinos de la Unión Europea, y en particular a Alemania y Bélgica.

Eso sí, los precios de los modelos nuevos son casi los mismos a los de España, pese a que aquí pagamos Impuesto de Matriculación. Pero una vez sumados los gastos de viaje la cuenta no favorece esta modalidad, aunque sí lo hace en el caso de los coches de ocasión.

¿Por qué Alemania y Bélgica?

El parque de automóviles de segunda mano en estos países es particularmente abundante, lo que abarata los precios. Se trata, además, de modelos habitualmente bien cuidados y con pocos años de antigüedad, pero hay que cerciorarse de todo ello.

Eso sí, suelen tener bastantes kilómetros porque la gente viaja con frecuencia en aquellos países y, en muchos casos, vive alejada de los núcleos urbanos y de los centros de trabajo.

A tener en cuenta

Antes de viajar es importante localizar varias opciones equiparables: marca y modelo, motor, año de matriculación, kilometraje, precio... Una vez localizadas, contactaremos con el vendedor por email o teléfono para recabar fotografías del automóvil, dirección de venta y otros detalles que puedan facilitarnos.

A partir de ahí planificaremos el viaje, que normalmente haremos en avión para volver conduciendo el automóvil adquirido. Conviene reservar alojamiento según el número de coches, en general a razón de un vehículo por día para probarlo con tranquilidad.

Otros pasos a seguir son:

- Verificar motor, frenos, dirección y que el número de bastidor coincida con la documentación. Sobre ésta, comprobar que está en regla, incluida la ITV.

- Examinar neumáticos, suspensión e interior, comprobando la firmeza del asiento del conductor, si la alfombrilla del puesto de conducción o los pedales están muy desgastados...

- Probar el coche, con sosiego pero a ser posible no como copilotos.

Trámites y documentación

Aunque no tiene obligación de entregarlo, no está de más solicitar al vendedor un Certificado de Conformidad (230 euros) que refleje el acuerdo con normas de seguridad, ruido, emisiones... Su tramitación corre a cargo del concesionario de la marca y requiere de 3 a 6 días. Puede reemplazarse por la Ficha Técnica Reducida, que puede tramitarse en la ITV local. El comprador tiene derecho a exigir copia del libro de mantenimiento. Además:

- Factura que recoja datos de vendedor, coche y precio, cuando fuese un concesionario. Si el vendedor es un particular que no emite factura, al volver a España habrá que abonar el impuesto de Transacciones entre Particulares (4% del valor de la compra), donde constarán los mismos datos del contrato y la factura junto a una traducción jurada del documento a presentar en los trámites de matriculación nacional.

- Con la operación cerrada, poner el coche a nombre del nuevo propietario en la delegación de Tráfico correspondiente (unos 230 euros, con el permiso de circulación, la ficha técnica y el certificado de ITV al corriente), que emite un resguardo con la matrícula provisional, una ficha técnica provisional para el tiempo de validez de las placas y una matrícula provisional (válida de 15 a 90 días), y contratar un seguro (obligatorio), como recuerda la web de gestión de seguros Anuda.

- En España habrá que pasar la ITV con el Certificado de Conformidad, o gestionarlo en la estación presentando la solicitud de Ficha Técnica Reducida que certifica la homologación europea.

- Después se inicia la matriculación a través de la web de Hacienda y acudiendo a Tráfico para solicitar la matrícula definitiva.