Antonio Tejero en el juicio por la «Operación Galaxia» en 1980
Antonio Tejero en el juicio por la «Operación Galaxia» en 1980 - abc
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«Operación Galaxia»: la charla de café que pudo acabar en un golpe de Estado

El plan golpista de Tejero e Ynestrillas se forjó en una cafetería en Moncloa y fue calificado como «maniobra de cuatro locos» por la prensa española

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Los medios de comunicación la calificaron de «charla de café», pero lo cierto es que la «Operación Galaxia» pudo ser uno de los antecedentes del 23-F. El 11 de noviembre de 1978 se reunían en la cafetería Galaxia los hombres que estuvieron detrás de este proyecto de golpe de estado.

El teniente coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero, y el capitán de la Policía Armada, Ricardo Sáenz de Ynestrillas, urdieron este plan tomando un café y contando con la compañía de los comandantes de Infantería Joaquín Rodríguez Solano y Manuel Vidal Francés, y del capitán de Infantería José Luis Alemán Artiles.

Esta previa del 23-F no tuvo mucha relevancia a nivel político pero se considera que pudo ser un germen de lo que ocurriría en 1981. El plan era similar: aprovechando que el Rey Juan Carlos estaría de viaje por México, los militares pretendían asaltar el Palacio de la Moncloa y tomar como rehenes al Consejo de Ministros para detener la reforma política y, sobre todo, ejecutarlo antes del referéndum de ratificación de la Constitución Española. Según la agencia EFE, uno de los primeros medios en cubrir la noticia, el plan era sacar unos 200 hombres del Batallón de Instrucción (aunque otros medios hablaron de 1.200), de la Policía Armada.

En teoría, la fecha elegida fue el 17 de noviembre de 1978, aunque desde ABC barajaban dos posibilidades más: el 24 de noviembre o el 3 de diciembre. Finalmente, uno de los hombres involucrados en la operación decidió delatar la reunión. Se decía que tal vez Manuel Vidal Francés fuese el responsable de esa filtración.

«Maniobra de cuatro locos»

Lo cierto es que ese plan sí provocó cierta preocupación a nivel nacional. En algunos periódicos dijeron que se trataba de «una maniobra de cuatro locos» y dudaban de su éxito. Aunque también se habló de la posibilidad de que esa operación fuese «la punta del iceberg» de algo más grande y con muchos implicados.

La responsabilidad recayó sobre Tejero e Ynestrillas y lo hizo de una forma tan débil que desde medios como ABC la tildaron de mera «charla de café». Por su parte, ellos alegaron que el encuentro «no pasó de ser una discusión teórica sobre la posibilidad de dar un golpe de Estado en España». Esa «discusión teórica» llevó a Tejero durante siete meses a prisión, mientras que Ynestrillas fue condenado solamente a seis.

Aunque, aparentemente, no hubo consecuencias políticas, la conspiración dejó un clima de nerviosismo en la capital ya que, según los medios de la época, había menos circulación de lo habitual y mayor presencia policial en las calles. Pero nada comparado con la tensión que vivirían los españoles el 23-F.

En la cafetería Galaxia, en Moncloa, nada evoca ya aquella conversación. De hecho, en la actualidad se sitúa allí el «Van Gogh Café», un establecimiento decorado con cuadros del pintor holandés. Únicamente el nombre del edificio, «Galaxia», recuerda lo que pudo ser y no fue.