Los motivos que han llevado a González a anular la externalización sanitaria
González y Lasquetty, tras anunciarse ayer la decisión - JOSE RAMON LADRA.

Los motivos que han llevado a González a anular la externalización sanitaria

El presidente madrileño asume el coste político de la medida para no mantener en la incertidumbre a sanitarios y compañías

Actualizado:

Hace tiempo que Ignacio González había decidido anular el proceso de externalización sanitaria si la justicia volvía a darle la espalda. El presidente de la Comunidad de Madrid no quería mantener la incertidumbre en la que estaban sumidos desde hace más de un año los miles de trabajadores de los seis hospitales cuya gestión se quería privatizar, las empresas que optaban a estos centros y, en general, el sector sanitario. Tras conocer ayer por la tarde la decisión del TSJM puso en marcha los planes que ya estaban consensuados y pactados con su equipo desde hace semanas: cesar al consejero madrileño de Sanidad, anunciar una comparecencia de prensa con carácter de urgencia y anunciar la anulación de la medida.

El dirigente autonómico quiso dar la cara ayer y renunciar a un proyecto que —por qué no decirlo— no ha hecho más que generarle problemas. González no dudó en asumir el coste de la decisión. Cueste lo que cueste. Le pese a quien le pese. «Lo fácil hubiese sido insistir con los recursos y mantener este proceso abierto de manera interminable, pero el presidente no ha querido alargarlo más. Eso también hay que tenerlo en cuenta», apuntan fuentes del Gobierno regional.

Son muchos los que se preguntan ahora si la decisión puede tener algún coste político para Ignacio González. El dirigente madrileño, de momento, no piensa en eso. Ya ha repetido en ocasiones que su intención es presentarse como candidato a las elecciones de 2015. Pero para entonces todavía queda.

Ayer tomó una decisión que puede ponerle cuesta arriba esa carrera electoral, pero el presidente lo asume. Asume esa carga en beneficio de los madrileños y los trabajadores de los centros sanitarios que cada semana asistían a noticias que afectaban a su futuro laboral.

Un problema menos

Hay quien piensa, sin embargo, que con esta decisión Ignacio González se ha quitado de encima un problema que amenazaba con alargarse hasta la celebración de las elecciones. Sin Eurovegas, sin candidatura olímpica (en el caso del Ayuntamiento) y, ahora, sin privatizaciones hospitalarias, González ha dejado sin argumentos a Gómez de cara a los comicios de 2015.

Así, el presidente de la Comunidad de Madrid se asegura, de entrada, un año y medio alejado de polémicas y problemas que puedan ser utilizados por la oposición para minarle electoralmente. Eso no quita que el dirigente autonómico sienta decepción por la decisión del TSJM. El Gobierno regional creía que la justicia, finalmente, le iba a dar la razón. El palo se produjo hace unas semanas cuando la Sala anunció que se lavaba las manos en este proceso. Fue entonces cuando el Ejecutivo madrileño bajó los brazos y decidió anular la medida. Ahora habrá que resolver el problema de cómo puede financiarse la sanidad madrileña.

Ignacio González defendió ayer que la decisión de renunciar al desarrollo del plan no afecta a sus planes políticos: «Mi proyecto político, que no es otro que el del Partido Popular, es el de salvaguardar el sistema de salud madrileño, que es único, gratuito y universal; voy a seguir con la misma fuerza, al igual que en los años anteriores».

González fue cuestionado sobre la posibilidad de incluir en un futuro programa electoral la externalización sanitaria. «No estamos en el proceso de programas electorales. Dejamos sin efecto el proceso. Nuestro objetivo no es otro que hacer sostenible nuestro sistema de salud. Es una fórmula legal, que se está aplicando y da buenos resultados donde funciona, en Madrid, en cuatro hospitales», sentenció.