Farcama se celebrará este año en el Alcázar
El famoso Alcázar de Toledo - a.p.herrera
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Farcama se celebrará este año en el Alcázar

Será en los jardines laterales del edificio, según ha anunciado la consejera de Economía

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La consejera de Economía y Empleo del Gobierno regional, Carmen Casero, ha anunciado esta tarde en el Pleno que celebran las Cortes de Castilla-La Mancha que la Feria de Artesanía de Castilla-La Mancha (Farcama) se celebrará en los jardines laterales del Alcázar de Toledo, en las instalaciones del Museo del Ejército, al considerar que es un lugar idóneo para la instalación de los stands que conforman la Feria de artesanía más famosa de España y de gran proyección en el ámbito europeo.

Casero ha explicado que esta decisión será comunicada en breve a la Junta Rectora de Farcama, pero no ha concretado en qué fecha se celebrará. Tradicionalmente, Farcama se ha celebrado en el mes de octubre aprovechando el largo puente festivo del Día de la Constitución y la Inmaculada Concepción, y siempre, -con la excepción de los primeros años-, en la gran carpa instalada al efecto en el recinto ferial de La Peraleda.

El anuncio de la consejera Casero ha sido todo un golpe de efecto que han recibido los grupos parlamentarios esta tarde en el Pleno de las Cortes, pese a que esta misma mañana, el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, ya apuntaba su «impresión» de que el Gobierno autonómico estaba pensando en ubicar Farcama en el Museo del Ejército, en la mítica fortaleza del Alcázar toledano.

García-Page respondía así al ofrecimiento que ha lanzado hoy mismo en una entrevista en RNE el alcalde de Talavera, Gonzalo Lago, a la consejera de Empleo y Economía, Carmen Casero, para que la próxima edición de la feria regional de artesanía se celebre en el recinto ferial de la ciudad talaverana. Evidentemente, ya no será así.

Según informa Efe, García-Page había desvelado esta mañana que la idea de ubicar Farcama en el Alcázar ya fue barajada el año pasado desde la Junta, pero hubo «quien dijo que no había que darle el gusto a García-Page de tener el casco histórico lleno».