La venta de agua embotellada se disparó este jueves en la comarca de Ferrolterra
La venta de agua embotellada se disparó este jueves en la comarca de Ferrolterra - efe

El Ayuntamiento de Ferrol comienza a repartir agua embotellada a los vecinos

A partir de la tarde de este viernes se entregará, como máximo por persona, una garrafa de cinco litros o tres botellas de litro y medio

Actualizado:

Una contaminación química detectada en el agua procedente del embalse de As Forcadas dejó este jueves sin suministro potable a los 150.000 vecinos que residen en la comarca de Ferrolterra. La alerta saltó a media mañana, cuando los resultados de las analíticas revelaron una subida anómala en uno de los componentes que transporta el líquido. Ante los niveles encontrados en el agua que llega a las casas —y que rebasan los marcados por la legislación sanitaria— los alcaldes de las cinco localidades afectadas restringieron el consumo a la población, que fue advertida al momento de que esta agua no era válida ni para su ingesta, ni para el lavado de alimentos, ni para cocinar.

Desde el Ayuntamiento ya se ha anunciado el reparto de 50.000 litros de agua embotellada, de los que 30.000 provienen de la localidad de Narón. El agua ha sido adquirida en garrafas de cinco litros y botellas de litro y medio, y se repartirá a los bancos de alimentos a partir de las 19:00 horas de este viernes. La entrega a los vecinos tendrá lugar en el Ayuntamiento, en la Casa da Xuventude y en los servicios sociales, y se dará, por persona, un máximo de 5 litros en garrafa de o tres botellas de litro y medio.

En una rueda de prensa convocada ayer con carácter urgente a raíz del incidente, los regidores de los municipios donde se detectó la anomalía lanzaron un mensaje de calma a los vecinos asegurando que esta sustancia «no tiene riesgos para la salud a corto plazo». La advertencia fue transmitida de forma paralela en los ayuntamientos de Ferrol, Narón, Fene, Mugardos y Ares a través de bandos municipales, megafonía en las calles y comunicaciones directas por parte de los agentes locales, que también resolvieron las dudas de los vecinos y les explicaron que hervir el agua no la convertiría en potable, tal y como algunos llegaron a plantear.

Reservas mermadas

La sustancia que originó el problema, y que se encontró en niveles de 80 microgramos por litro por encima de lo permitido, se denomina trihalometano. Se trata, según fuentes consultadas, de un compuesto químico que se genera durante el proceso de potabilización del agua a causa de la reacción entre la materia orgánica no tratada y el propio cloro utilizado para desinfectar.

En el caso de la depuradora de Catabois, que abastece a toda la comarca afectada, el compuesto resultante entró en contacto, a su vez, con la materia orgánica que en verano se adhiere a las tuberías por la falta de lluvias. La solución del problema pasa por combatir el trihalometano con dióxido de cloro y rebajar así los índices a niveles normales. Un proceso nada complicado que ya se inició este jueves, pero que podría dilatarse dos o tres días en el tiempo hasta que el agua vuelva a ser apta para el consumo humano.

Pese a que las comunicaciones oficiales —que también llegaron a guarderías y colegios de la zona— aseguraban que no había riesgo para la salud y que esta sustancia solo es dañina a largo plazo, las reservas de agua embotellada de supermercados y grandes almacenes de Ferrol prácticamente se agotaron a media tarde. Ante las necesidades de aprovisionamiento demostradas por la población, los alcaldes de los ayuntamientos de Neda y Valdoviño (que cuentan con depuradoras independientes) ofrecieron a los consistorios afectados que puedan tomar agua de sus traídas. Los concellos también contarán con apoyo de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias.

Lo inesperado de la situación obligó a los regidores de Ferrolterra a reunirse a media tarde con técnicos de la empresa encargada de la depuradora y responsables de Augas de Galicia para trazar la hoja de ruta a seguir. Tras el encuentro se confirmó que los parámetros se normalizaron ya en algunas áreas, por lo que se ratifica que el proceso químico iniado funciona según lo esperado. En la reunión también se decidió contactar con las superficies comerciales de la comarca para evitar el desabastecimiento debido al incremento puntual de la demanda y solicitar un refuerzo del producto.

Hasta 9 analíticas al día

Aunque la alerta saltó ayer, un fax remitido por la Jefatura territorial de Sanidad coruñesa a los alcaldes de la zona con fecha 15 de julio alertaba ya del «incumplimiento paramétrico en el abastecimiento de agua para consumo humano».

En la misma comunicación se hace referencia a otro incumplimiento con fecha del 6 de julio confirmado por la empresa gestora. Sin embargo, el regidor ferrolano, Jorge Suárez, manifestó que no había tenido constancia de los problemas con los niveles de contaminación «hasta que en la mañana de este jueves se recibió una llamada en la Alcaldía de la Jefatura notificando la situación». Para controlar la evolución de la contaminación se están realizando hasta nueve analíticas diarias.