Retrato escultórico de Lucio César conservado en el Museo de Cuenca
Retrato escultórico de Lucio César conservado en el Museo de Cuenca - abc
ARQUEOLOGÍA

Lucio, el venerado hijo adoptivo del emperador Augusto

Hallan en Uncastillo (Zaragoza) un pedestal de 2.000 años de antigüedad con el que se le honró en la ciudad de Los Bañales

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Lucio César estaba llamado a ser junto a su hermano Cayo el hombre fuerte del Imperio Romano en pleno su esplendor. Pero su prematura muerte, en su temprana juventud, dio al traste con los planes que había preparado para él su abuelo, el emperador Augusto, que se convirtió en su padre cuando Lucio, siendo niño, perdió a su padre.

Hasta su muerte, el adolescente Lucio fue venerado a lo largo y ancho del Imperio. De ello dan fe los monumentos a él dedicados, como el pedestal que acaban de sacar a la luz los arqueólogos que trabajan en el yacimiento romano de Los Bañales, antigua ciudad romana situada a escasos kilómetros de Uncastillo, en la comarca zaragozana de las Cinco Villas.

El pedestal honró la figura de Lucio César en un punto estratégico de Hispania, porque Los Bañales era la ciudad que prosperó en el mimado cruce de caminos entre el Mediterráneo y el Cantábrico, y entre el valle del Ebro y el Pirineo.

Este pedestal data de entre los años 5 y 2 antes de Cristo, cuando Lucio César ya había sido adoptado como hijo por su abuelo, el emperador Augusto y justo en el momento en el que fue proclamado heredero del Imperio junto a su hermano Cayo.

Los arqueólogos que trabajan en Los Bañales —yacimiento dirigido por Javier Andreu, profesor de Arqueología de la Universidad de Navarra— han destacado la importancia de este hallazgo. El pedestal dedicado a Luicio César ha sido descubierto pocos días después de que sacaran a la luz otro dedicado a Tiberio. Además, el año pasado las excavaciones afloraron otras dos relevantes piezas de lo que fue la escultura monumental de Los Bañales: los retratos de Germánico y de Druso.