Pinturales murales del Monasterio de Sijena expuestas en el catalán MNAC
Pinturales murales del Monasterio de Sijena expuestas en el catalán MNAC
cultura

La Generalitat exige 300.000 euros por unas obras de arte que compró ilegalmente

Recurre la sentencia que le obliga a devolverlas a Aragón

roberto pérez
Actualizado:

La Generalitat de Cataluña aspira a que se le devuelvan los 300.000 euros que pagó por unas obras de arte que compró ilegalmente hace más de 20 años, ilegalidad que dio por probada una sentencia dictada hace un mes por el juzgado número 1 de Huesca.

Esa sentencia obliga a las autoridades catalanas a devolver esas piezas que están en poder de la Generalitat y del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), ligado al propio Gobierno catalán y en el que están depositadas esas 97 obras de arte cuya compra se ha sentenciado como ilegal.

Tanto la Generalitat como el MNAC han recurrido esa sentencia para intentar evitar, o cuando menos frenar, la entrega de esas piezas a Aragón. Todas ellas formaban parte del histórico Monasterio de Villanueva de Sijena (Huesca).

Según dio por probado la sentencia dictada hace un mes, esas obras de arte fueron compradas por la Generalitat a las monjas sanjuanistas de las que dependía ese antiguo convento. La compra-venta fue realizada en varias tandas, entre 1983 y 1994. Las autoridades catalanas pagaron por ellas unos 300.000 euros, cuando su valor real, actualizado, estaría entre los 2 y los 2,5 millones de euros, según algunos expertos.

La compra-venta fue ilegal por varios motivos, según recogió la sentencia. Uno de ellos, que el patrimonio artístico del monasterio, en su conjunto —arte mueble e inmueble—, era indivisible porque estaba catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC). Además, la compra-venta tampoco contó con autorizaciones preceptivas y oficiales, que jamás se recibieron —ni siquiera se solicitaron—.

La Generalitat y el MNAC han recurrido la sentencia exponiendo, entre otros argumentos, que la misma debía haber ido acompañada de la obligación de devolver a la Generalitat los 300.000 euros que pagó por esas obras de arte. Según el abogado del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena, Jorge Español, considera que esta pretensión de las autoridades catalanas es difícilmente asumible.

Este letrado remarca que quien ha reclamado las obras de arte –y al que la Justicia ha dado la razón– ha sido el Ayuntamiento de Villanueva de Sijena, que no intervino en la compra-venta. Por tanto, indica que esa aspiración de la Generalitat, en todo caso, la tendría que plantear en otro litigio o por otras vías a quienes les compró las piezas, a las monjas de la Orden de San Juan de Jerusalén. Eso sin contar que la compra fue ilegal, con la razonable duda de que la Administración catalana fuera consciente de los requisitos legales que se estaban saltando cuando adquirió esas 97 obras de arte.

Otro de los argumentos que la Generalitat y el MNAC plantean en su recurso contra la sentencia dictada hace un mes es poner en duda que esas 97 piezas procedieran del Monasterio de Sijena, algo que contrasta con la propia referencia que se hace de ellas en el inventario del museo catalán.

Según Jorge Español, es otro argumento «que se desmonta rápidamente por la misma catalogación que se hizo en 1923, que claramente incluía con aplastante lógica y acierto todo el tesoro artístico del monumento, como así lo corroboró en su informe entonces la Real Academia de la Historia, informe que fue recogido favorablemente por el Ministerio de Instrucción a la hora de catalogar este importante monumento».