Aspecto que ya presenta el Ebro a su paso por Zaragoza
Aspecto que ya presenta el Ebro a su paso por Zaragoza - fabián simón
SOCIEDAD

El Ebro roza ya los cuatro metros de altura en Zaragoza tras desbordarse en varios municipios

En la localidad zaragozana de Novillas el agua ha llegado al casco urbano y la riada ha dejado ya pérdidas millonarias

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La crecida del Ebro sigue sumando pérdidas económicas en los municipios ribereños. Tras sentirse los efectos de la crecida en el tramo riojano y navarro –ejemplo de ello es la localidad de Miranda de Ebro–, lo peor llega ahora a su tramo aragonés. En los municipios situados aguas arriba de Zaragoza el desbordamiento del Ebro ha inundado amplias extensiones de campos y mantiene en alerta a varias localidades. En Novillas el agua ha llegado hasta el casco urbano y ha afectado a varios inmuebles.

Durante el fin de semana, en previsión de esta crecida, se realizaron obras de urgencia para reforzar márgenes del río en los puntos que se sabe son más vulnerables a los desbordamientos. Pero esos refuerzos no han impedido que el abundante caudal que baja por el Ebro se haya salido del cauce.

En Novillas la inundación ha afectado a dos barrios del pueblo. Hay dos calles inundadas y el agua ha llegado a entrar en algunas casas, aunque las afecciones en inmuebles son limitadas.

Lo peor está en el campo, sustento de este municipio zaragozano, como en el resto de localidades ribereñas. El alcalde de Novillas, José Ayesa, ha explicado a ABC que solo en su término municipal se calcula que hay unas inundadas unas 1.500 hectáreas de cultivo, con pérdidas que ya se da por seguro que serán millonarias. La inundación ha llegado cuando los campos de brócoli –un cultivo muy presente en esta zona– se encontraban en plena recolección, y con la alfalfa plantada y en plena producción –otro cultivo de fuerte presencia en la ribera aragonesa del Ebro–.

El desbordamiento ha cortado también la carretera que conecta esta zona ribereña del Ebro con Borja y la comarca de las Cinco Villas.

La situación de Novillas se extiende al resto de municipios ribereños situados aguas arriba, entre Zaragoza y el límite con Navarra. A falta de una valoración oficial de daños, la superficie de campos inundadas se cuenta ya por miles de hectáreas, con pérdidas multimillonarias. Y eso que, como viene ocurriendo sistemáticamente desde hace años, la crecida ha vuelto a calificarse oficialmente por las autoridades como «ordinaria». Es una calificación que supone un problema añadido, porque al no ser «extraordinaria» no se pueden pedir indemnizaciones y ayudas especiales a la Administración.

En Zaragoza el río lleva ya casi 1.300 metros cúbicos por segundo y roza los tres metros de altura. Y es solo el principio, porque aún no ha llegado al punta de la crecida a la capital aragonesa. El máximo se espera para el mediodía de este martes, con un caudal previsto de 1.800 metros cúbicos por segundo, lo que podría elevar el nivel hasta los cinco metros de altura.

Será a partir del mediodía de mañana cuando los efectos de la riada se empiecen a sentir en la ribera baja del Ebro, desde Zaragoza hacia el límite con Cataluña. Tradicionalmente, en situaciones así las inundaciones de campos se van extendiendo conforme la punta de la crecida va llegando a municpios ribereños.

Mientras tanto, en el Pirineo tratan de reponerse de la histórica nevada que ha dejado carreteras cortadas y pueblos aisladas. Huesca ha sido la provincia más afectada por esta ola de frío y nieve, que ha dejado un muerto por un alud en Candanchú.