Aragón compra al Estado la estación que usó el ejército nazi en España
Imagen de la inauguración de la estación, el 18 de julio de 1928 - abc
POR 310.000 EUROS

Aragón compra al Estado la estación que usó el ejército nazi en España

El contrato lo han firmado este lunes la presidenta regional, Luisa Fernanda Rudi, y la ministra de Fomento, Ana Pastor

ROBERTO PÉREZ
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La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha firmado este lunes el contrato de venta de la histórica estación de ferrocarril de Canfranc al Gobierno aragonés. Pastor ha rubricado el contrato en la propia estación altoaragonesa junto a la presidenta de la Comunidad, Luisa Fernanda Rudi.

El Gobierno regional desembolsará 310.000 euros al Estado por la adquisición de esta estación, que fue construida hace un siglo. Fue inaugurada el 18 de julio de 1928, y su valor tanto histórico como arquitetónico hace que el edificio esté declarado Bien de Interés Cultural y catalogado como monumento desde el 6 de marzo de 2002.

La estación estuvo bajo control del Ejército nazi durante parte de la II Guerra Mundial. Era un punto estratégico para Hitler, lugar de paso y de intercambio de mercancías de gran valor: desde allí partían hacia Alemania trenes cargados de wolframio para nutrir la industria armamentística germana, y a Canfranc llegaban vagones con oro de los nazis.

Al abrigo de las cumbres del Pirineo, en ella arranca el túnel que la conectaba con Francia. Concebida como gran estación internacional, fue levantada siguiendo los modelos de la arquitectura palacial francesa del siglo XIX. El edificio tiene 241 metros de largo y en los últimos años fue objeto de varias fases de restauración para reparar los daños provocados por el desuso.

Lo que nació como estación internacional acabó convertido en una romántica estampa, con monumentales estancias heridas por el olvido y el desuso. Hace 32 años dejó de funcionar como estación internacional, ya que el hundimiento de un puente en el lado francés de la línea férrea llevó a cerrar al tráfico la conexión con Francia. Desde entonces, hasta Canfranc sólo llegan y salen de ella trenes regionales que conectan con Zaragoza.

El Gobierno aragonés compra ahora la estación con el ánimo de sacarle partido turístico y para usos culturales. Se contempla sacar a explotación estos espacios.