Imagen de archivo de la Audiencia Provincial de Alicante
Imagen de archivo de la Audiencia Provincial de Alicante - JUAN CARLOS SOLER
TRIBUNALES

Condenan a un hombre a cinco años de cárcel por robarle veinte euros a un cura

El acusado atracó a un párroco en Alcoy armado con un abrecartas

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Un año de prisión por cada cuatro euros robados. La sección segunda de la Audiencia Provincial de Alicante ha confirmado la condena a cinco años de prisión a un vecino de la localidad de Alcoy que robó armado con un abrecartas veinte euros a un cura de la parroquia de San Jorge.

De esta forma, la sala ha desestimado el recurso de apelación presentado contra la sentencia del 26 de marzo de este año del juzgado de lo Penal número 3 de Alicante, que condenó a esta persona a los cinco años de cárcel.

La sentencia declaró probado que el 28 de febrero de 2015, sobre las 9.00 horas, el acusado, vecino de Alcoy, "ocultando su rostro tras un pasamontañas y con un abrecartas o estilete en la mano, accedió al interior de la parroquia" y aprovechando que el sacerdote se hallaba de espaldas a la puerta y rezando en un banco, le colocó el abrecartas en el cuello y le dijo: "Padre, deme el dinero". El sacerdote le entregó un billete de 20 euros que llevaba en esos momentos en el bolsillo. Tras un forcejeo, el acusado se "abalanzó" sobre el sacerdote, a quien agredió, y huyó a la carrera.

El sacerdote llamó a la Policía Local de Alcoy, que gracias a su descripción dio con el acusado, al que intervino el billete de 20 euros y un abrecartas. Los agentes pusieron al acusado frente a la víctima, que le reconoció como autor de los hechos por su voz, vestimenta y olor a colonia. A consecuencia de la agresión, el cura sufrió un leve edema y eritema nasal.

El juzgado le condenó por un robo con violencia e intimidación con empleo de instrumento peligroso, con la agravante de disfraz, a cinco años de prisión y a pagar una indemnización de 20 euros al sacerdote.

El condenado alegó contra esta decisión que no se había practicado prueba de cargo bastante para enervar la presunción de inocencia, y reclamaba su absolución. Sin embargo, la Audiencia no aprecia "como errónea o ilógica, sino plenamente adecuada" la prueba que le identificó como autor de los hechos.