Siria acepta el plan de la Liga Árabe pero exige el desarme de la oposición
El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi charla con el ministro catarí de Exteriores, Hamad bin Jasim - efe

Siria acepta el plan de la Liga Árabe pero exige el desarme de la oposición

Una veintena de personas, ejecutadas por el ejército en las últimas horas, según los activistas

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El régimen sirio ha aceptado definitivamente la «hoja de ruta» propuesta por la Liga Árabe para terminar con la violencia en Siria. Aunque ayer se informó de este acuerdo, esta mañana la Liga Árabe había desmentido haber recibido una respuesta de Damasco en un sentido u otro.

El alivio, pues, es patente en los diplomáticos árabes que han negociado para lograr la aprobación de esta propuesta. «La delegación siria ha aceptado el plan de la Liga Árabe sin reservas y en su totalidad», ha indicado un funcionario del organismo a la agencia AFP. Un comunicado publicado por la Liga «aplaude» la decisión siria e insiste en «la necesidad de que los artículos del plan se pongan en práctica de forma inmediata, plena y total».

Aunque aún se desconoce el documento final, se asume que incluye la liberación de los opositores encarcelados en los últimos ocho meses, la retirada de tanques y vehículos militares de las calles, el despliegue de observadores de la Liga Árabe, y el inicio de conversaciones con la oposición que tendrían lugar en El Cairo en las próximas semanas. Otras fuentes hablan también de la posibilidad de abrir el país a periodistas extranjeros, cuya entrada a Siria ha sido restringida en su práctica totalidad desde hace más de medio año.

No obstante, el gobierno sirio también ha puesto de manifiesto sus exigencias: el desarme de la oposición (una de cuyas facciones, el autodenominado Ejército Sirio Libre, compuesto por desertores, ha estado hostigando a las fuerzas armadas sirias en las últimas semanas, causando decenas de bajas en combate); que los estados árabes dejen de financiar a la oposición; y que cese la «campaña mediática» contra Siria, según han informado fuentes diplomáticas cercanas a la delegación siria.

Por su parte, algunos sectores de la oposición insisten en que quieren «conocer los detalles» antes de aceptar iniciar un proceso de diálogo con el régimen de Assad. «Tememos que este acuerdo sea otro intento de darle al régimen una nueva oportunidad de machacar la revolución y matar a más sirios», ha declarado Omar Idlibi, miembro del Consejo Nacional de Transición. «Ayuda a que el régimen se mantenga en el poder, pero las demandas de la gente son claras respecto a derrocar al gobierno, y a su incapacidad para dirigir incluso un período de transición», ha asegurado.

Sea cierta o no la voluntad conciliadora del régimen, los informes sobre la represión siguen llegando. Activistas de la oposición informaron hoy de la ejecución sumaria de once suníes y nueve alauíes (la misma confesión religiosa a la que pertenece la familia Assad) a manos del ejército en dos incidentes separados, en controles de carretera a las afueras de Homs, la ciudad en la que las protestas están siendo más contundentes en los últimos dias. Estos testimonios no han podido ser comprobados de forma independiente.