Bahram Qasemí
Bahram Qasemí

Irán llama a Netanyahu de «mentiroso infame» tras las revelaciones de un presunto programa nuclear

La Agencia Internacional de la Energía Atómica «no ve indicios creíbles» en las acusaciones de Israel a Teherán

CORRESPONSAL EN JERUSALÉNActualizado:

La intervención televisiva de Benjamín Netanyahu para acusar a Irán de mentir en el acuerdo nuclear recibió la respuesta inmediata de la república islámica que calificó de «propaganda ridícula» las revelaciones del primer ministro israelí. El portavoz de Exteriores iraní, Bahram Qasemí, llamó a Netanyahu «mentiroso infame», consideró sus declaraciones del lunes de «inútiles y vergonzosas» y aseguró que «los líderes del régimen sionista ven su supervivencia en el uso de charlatanería para mostrar a otros países como una amenaza». Esta fue la reacción oficial tras el discurso televisado del líder israelí a la nación en el que mostró lo que calificó de «archivo atómico secreto iraní» compuesto por más de 100.000 archivos y 183 CD, que la inteligencia israelí logró robar de un almacén abandonado del distrito de Shorabad, en el sur de Teherán. Unas pruebas que, sin embargo, no revelan «indicios creíbles» de que Irán persiga la fabricación de una bomba atómica, según la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA).

El viceministro de Exteriores y negociador nuclear, Abás Araqchi, se preguntó ante los medios «¿cómo es que Irán guarde documentos tan importantes en un almacén industrial abandonado?» y consideró que la situación actual no es más «un juego infantil» planeado para influir en la decisión que debe tomar Donald Trump el 12 de mayo, fecha en la que el presidente estadounidense debe decidir si se retira de forma unilateral del acuerdo atómico firmado por su antecesor, Barack Obama, en 2015. Araqchi lamentó que Estados Unidos e Israel estén «dispuestos a matar» un tratado al que se llegó tras una larga negociación, que puso fin a 34 años de enfrentamiento entre Teherán y Washington y por el que los iraníes se comprometieron a limitar el enriquecimiento de uranio a cambio del levantamiento de las sanciones económicas internacionales.

Resplado de EE.UU.

Trump y el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, mostraron su respaldo inmediato a los documentos presentados por Netanyahu, pero tanto la Unión Europea, como el resto de firmantes del pacto (Alemania, Reino Unido, Francia, China y Rusia) y, sobre todo, la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) mostraron sus reservas. La AIEA es la encargada de supervisar el cumplimiento del pacto, tiene acceso a las instalaciones iraníes y señaló que «evalúa todas las informaciones disponibles», aunque recordó que sus expertos concluyeron en 2015, año de la firma del pacto, que Irán abandonó en 2009 sus intentos de hacerse con una bomba nuclear, conclusión similar a la que llegó la inteligencia estadounidense. El portavoz del organismo, Frederik Dahl, corroboró que «no hay indicios creíbles de actividades en Irán relevantes para el desarrollo de explosivos nucleares después de 2009».

Pese a las primeras valoraciones de Trump y Pompeo, la propia Casa Blanca tuvo que corregir el comunicado difundido tras la intervención de Netanyahu sobre el supuesto programa nuclear secreto de Irán y cambió el tiempo verbal de una frase clave, de tal forma que Washington pasó de apuntar que Irán «tiene« un plan armamentístico oculto, a «tenía». Netanyahu indicó que contactó con los dirigentes de varios estados europeos y les propuso viajar a Israel la próxima semana para examinar los documentos robados por sus servicios de inteligencia y Alemania, Reino Unido y Francia habrían aceptado la propuesta. El Estado judío compartirá también la información con los expertos de la AIEA.

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