Alemania desconoce el paradero del 13% de los refugiados que acogió en 2015

El Ministerio del Interior germano baraja que los ausentes hayan proseguido su camino rumbo a otro país de la Unión Europea

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

El dato ha sido hecho público a raíz de una pregunta parlamentaria en la última sesión de control del Bundestag. El 13% de los refugiados llegados a Alemania, aproximadamente unas 130.000 personas, se encuentran en «paradero desconocido». «Esto no quiere decir que haya que darlos por desaparecidos exactamente, sino que no se encuentran en el albergue o en las instalaciones a las que fueron asignados y que no hay constancia de dónde están», explican esta mañana desde el Ministerio del Interior.

Claro que estas cifras no son del todo fiable porque también ha quedado constancia en las últimas horas de que muchos de los refugiados se inscriben varias veces y bajo diferentes identidades. Tras la detención, este jueves, de veinte solicitantes de asilo en un albergue de la localidad de Burscheid, el caos administrativo ha quedado en evidencia. Los refugiados de origen norteafricano se habían enfrentado a los trabajadores de las instalaciones de acogida a causa del retraso del pago de la asignación semanal que perciben para sus gastos. Según el informe de la Policía, hicieron las maletas con la intención de dejar el centro «y conseguir la paga en otro albergue de refugiados» y, cuando los agentes contactaron con las autoridades de Extranjería para determinar la identidad de las personas implicadas en los incidentes, se encontraron con que «gran parte de ellos contaban con varios certificados como solicitantes de asilo bajo diferentes nombres e incluso una persona tenía una orden de expulsión sin que en el albergue supiesen nada».

Contar con varias solicitudes de asilo bajo identidades diferentes permite a cada refugiado percibir fraudulentamente varias ayudas sociales por persona que superan los 400 euros mensuales o los 50 euros por noche en casos de cheque por pernoctación. En esos casos el refugiado en cuestión no puede albergarse en las varias instalaciones adjudicadas a cada una de sus identidades y engrosa la cifra de desapariciones. «En otras ocasiones la desaparición se debe a que han decidido pasar a la ilegalidad para trabajar en negro», señalan fuentes de interior, puesto que la ley no permite trabajar a los solicitantes de asilo y las familias de muchos de ellos han incurrido en serias deudas con los traficantes de personas para conseguir llegar a Alemania y que desean empezar a pagar cuanto antes.

«La mayoría de estas personas se ha presentado en los centros de registro sin documentación propia, por lo que lo único que puede hacerse es registrarlos con la identidad que dicen tener, a pesar de que hay veces en las que es evidente que están mintiendo. Muchos dicen que vienen de Siria porque creen que van a obtener más privilegios, cuando su apariencia denota que son magrebíes. Otros incluso presentan un pasaporte sirio de los que se venden en calles de Berlín por 300 euros», comenta Frauke, voluntaria en un centro de acogida de Berlín.

A esas dificultades se añade que las autoridades de registro están absolutamente desbordadas y son incapaces de tramitar todos los expedientes que se acumulan en los despachos. A principios de mes, la Oficina Federal para la Migración y los Refugiados (BAMF) informó que tenía pendientes de resolución hasta 770.000 peticiones de asilo. Además hay unos 400.000 refugiados que entraron en 2015 en el país no han cursado aún su solicitud y cuyos datos de registro no son fiables.

Para intentar mejorar la gestión, el gobierno alemán ha aprobado en los últimos meses la creación de un «carnet de identidad» específico para los refugiados, con el que busca unificar los procesos de las distintas administraciones y evitar fraudes y el ingreso en centros especiales a los solicitantes de asilo procedentes de los llamados «países seguros», con pocas posibilidades de que su petición prospere, con el objetivo de ejecutar directamente desde allí las expulsiones. Las devoluciones son ahora mismo el principal obstáculo en la política de refugiados de Alemania. 17 países se niegan a recibir de vuelta a sus nacionales una vez denegado el derecho de asilo alemán y respecto a otros socios comunitarios Alemania solamente ha conseguido devolver a unos 3.600 refugiados (de los 45.000 casos que marca el sistema de Dublín), mientras que sí recibió en su territorio unos 3.000 de vuelta.

«Está claro que entre los refugiados hay muchos que se aprovechan de este caos», reconoce Frauke, «pero no olvidemos que también hay familias enteras huyendo de la guerra sin recursos y que necesitan ayuda. Las generalizaciones en esta situación son extremadamente peligrosas».