«Amanecer dorado», el duro despertar de los guetos griegos
El líder de Amanecer Dorado, Nikos Mijaloliákos - reuters

«Amanecer dorado», el duro despertar de los guetos griegos

La irrupción de la extrema derecha griega en el Parlamento subraya la decadencia de muchos barrios históricos del país

corresponsal en atenas Actualizado:

Los griegos no se lo acaban de creer: una cosa es el voto de castigo (principalmente a los dos grandes partidos, el conservador y el socialista) y otra que entre en el Parlamento, y con nada menos que 21 diputados, la formación Amanecer Dorado, representante de la extrema derecha nacionalista, xenófoba y de carácter intransigente. El partido obedece con lealtad ciega a su líder y secretario general, Nikos Mijaloliákos.

Los sociólogos se han apresurado a explicar el porqué de estos votos. Los electores de Amanecer Dorado son en su mayoría gente mayor, burguesa venida a menos, que vive en barrios que hace veinte años eran seguros, cómodos y céntricos. Ahora se han convertido en barrios deprimidos, habitados por griegos sin trabajo o con modestas jubilaciones y una multitud de inmigrantes (legales o no) que circulan entre ellos.

Son barrios como la zona vecina a la Plaza Amerikís, el final de la calle Patisíon, San Pantaleón y otros más de Atenas, que se han convertido en guetos de extranjeros con griegos que no tienen medios, familia o salud para mudarse a otro sitio.

Allí han hecho acto de presencia los «chicos» de Amanecer Dorado: fuertes, dispuestos a defender y a ayudar a todos los griegos de la zona, a protegerles de cualquier ataque, intento de robo o de ocupación de sus pisos vacíos. Muchos sustituyen a la policía que en esos barrios actúa lo mínimo posible.

Razones para asustarse

Su líder, Mijaloliákos, tiene además dos cosas a su favor: es persistente, se le conoce desde los años ochenta, y sigue siendo igual de nacionalista y de extremista. El líder neonazi es partidario de una Grecia sólo para los griegos, de proteger las fronteras contra la inmigración y de deportar a todos los ilegales de una vez por todas a sus países de origen. Además en los últimos meses ha organizado distribución de ropa y de comida a los mas necesitados (sólo griegos) sin interesarse por si le votarán a favor o no. Ha tenido éxito su táctica. Pero también ha asustado a muchos otros griegos. La prueba fue la rueda de prensa de la noche del domingo.

«!Quienes traicionáis a la patria, temednos! ¡Estamos llegando! La lucha nacionalista continua aún más fuerte, fuera y dentro del Parlamento. Me difamásteis, me amordazásteis y os he vencido», declaró el líder de la formación, Nikos Mijaloliákos.