El presidente de Alemania, Joachim Gauck, llega al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau
El presidente de Alemania, Joachim Gauck, llega al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau - afp
Auschwitz

El presidente alemán pide no olvidar el Holocausto, al no haber «punto final»

«No hay una identidad alemana sin Auschwitz», ha asegurado Joachim Gauck ante el Bundestag, en ocasión del 70 aniversario de la liberación del campo de exterminio

efe
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El presidente alemán, Joachim Gauck, ha apremiado este martes a sus compatriotas a no pretender olvidar el Holocausto, ya que ha dicho que no puede aplicársele ningún tipo de «ley de punto final», al tiempo que recordaba la responsabilidad de Alemania de brindar «protección y respeto» a los perseguidos.

«No hay una identidad alemana sin Auschwitz», ha asegurado el jefe del Estado ante el Bundestag (cámara baja del Parlamento), en ocasión del 70 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, el 27 de enero de 1945, por el ejército soviético.

Gauck añadió que el recuerdo del Holocausto atañe a «todos los ciudadanos de Alemania», que pertenece a la historia de un país que, dijo, «amo, por encima de todas las cosas».

El presidente recordó que Auschwitz sintetiza «el horror industrializado» practicado por el Tercer Reich y que, por encima de sus dimensiones «monstruosas», ni siquiera fue el único lugar donde se ejecutó el Holocausto.

En todo el territorio del Tercer Reich se extendieron otros lugares parecidos, como Treblinka, Soribor o Dachau, cuyos nombres representaron «horror, sufrimiento y muerte» para millones de víctimas, afirmó Gauck.

El presidente incidió en la recuperación de la «memoria de ese horror» emprendido por Alemania, ya en la postguerra, así como los distintos procesos instruidos en el mismo país o en Israel contra los responsables o cómplices del Holocausto, que contribuyeron a «impedir el olvido» de los crímenes contra la humanidad.

A las generaciones futuras les corresponde mantener viva esa memoria, sin caer en un mero «ritual conmemorativo», insistió el presidente, puesto que tratar de dar por superado ese capítulo de la historia implicaría un «nuevo crimen sobre sus víctimas».

Gauck aludió así al comportamiento actual de una mayoría de los alemanes, revelado en una reciente encuesta, según la cual un 81 % de los ciudadanos quisiera dejar «tras de sí» la historia del Holocausto, mientras que un 58 % optaría por aplicarle un «punto final».

La sesión del Bundestag se abrió con un discurso del presidente de la cámara, Norbert Lammert, quien recordó que el nazismo llevó adelante un «genocidio industrializado», sin precedentes en la historia de la humanidad, tanto por la dimensión que alcanzó, por los métodos empleados y por su monstruosidad.

En la víspera de esta jornada, la canciller alemana, Angela Merkel, había conmemorado ya el aniversario de la liberación de ese campo de exterminio junto con algunos supervivientes, asimismo presentes este martes en la tribuna de invitados del Reichstag, sede del Bundestag.

El presidente Gauck asistirá hoy mismo a la ceremonia que tendrá lugar en Auschwitz, a la que se esperan once líderes mundiales, aunque no el presidente ruso, Vladímir Putin, que no fue invitado en medio de las tensiones internacionales por el conflicto ucraniano.

Auschwitz fue liberado el 27 de enero de 1945 por una división del Ejército soviético, los primeros aliados que entraron en el que fue el mayor y más mortífero campo de exterminio nazi, con unas 1,1 millones de víctimas, en su mayoría judíos.

Se estima que, hasta la Capitulación del Tercer Reich, los nazis asesinaron a unos 5,5 millones de judíos, aproximadamente la mitad de los once millones que planearon eliminaron en la Conferencia de Wannsee, celebrada en enero de 1942, en que se planificó la llamada «solución final».

Junto a las víctimas judías, el Bundestag recordó hoy a otros colectivos perseguidos por el Tercer Reich, como los homosexuales, gitanos, presos políticos y enfermos con dolencias psíquicas o físicas, a los que los nazis destinaron su programa de eutanasia.