Sarkozy: «La política de inmigración europea es una catástrofe amenazante»
Nicolás Sarkozy, el pasado mes de febrero en el Allianz Forum de Berlín - afp

Sarkozy: «La política de inmigración europea es una catástrofe amenazante»

El expresidente francés reclama una renegociación inmediata de los Acuerdos de Schengen y alerta de que la paz social está en peligro en varios países de la UE

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A juicio de Nicolas Sarkozy, la política inmigratoria de Europa es una catástrofe que puede amenazar la paz social en varios países miembros de la Unión Europea, si no se suspenden y renegocian «inmediatamente» los Acuerdos de Schengen que regulan la libertad de circulación entre 26 miembros de la Unión.

A tres días de la jornada electoral europea, el expresidente ha decidido intervenir en la campaña, para defender sus tesis personales, convencido que «la ausencia de liderazgo es un peligro para Europa».

Sarkozy publica en el semanario Le Point una reflexión personal sobre el estado de la Unión. Tras un largo preámbulo sobre las virtudes históricas de la construcción política de Europa, el expresidente estima que la inmigración se ha convertido en un problema inquietante para la UE. Y reclama una suspensión y renegociación inmediata de los Acuerdos de Schengen.

«La inmigración cero es una ilusión embustera: en el estrecho de Gibraltar estamos a 12 kilómetros de África», escribe Sarkozy; agregando: «No podemos continuar fingiendo creer que es posible acoger a todos aquellos que lo desean. Es una evidencia que es necesario suspender inmediatamente los Acuerdos de Schengen I, y reemplazarlos por nuevos acuerdos, Schengen II».

Política de inmigración común

Sarkozy avanza una cuestión de fondo: «Solo debieran poder adherirse a los nuevos acuerdos aquellos países que hayan adoptado la misma política inmigratoria».A juicio del ex presidente francés, «la ausencia de controles de nuestras políticas, en ese terrenos, conduce a la catástrofe. Si no reaccionamos con rapidez, nuestro pacto social explotará».

Sarkozy no entra en la espinosa cuestión de los controles fronterizos. Prefiere plantear el problema en el terreno del «dumping» social-inmigratorio. A su modo de ver, los inmigrantes que se «cuelan» en Ceuta, Lampedusa, u otras fronteras del espacio Schengen, suelen «continuar su viaje», para instalarse en los países que son «más generosos» en materia de prestaciones sociales.

La reforma propuesta por Sarkozy no aborda, de entrada, el problema de los controles fronterizos, que son capitales en España e Italia. Prefiere plantear el problema de las prestaciones sociales, que es un tema electoral sensible e inflamable para el partido Frente Nacional, de extrema derecha.