Escena de batalla con Caballo Loco presentada por Amos Bad Heart Bull
Escena de batalla con Caballo Loco presentada por Amos Bad Heart Bull

Peter Cozzens: «Caballo Loco era un místico extraño que luchó por un estilo de vida moribundo»

ABC Historia entrevista al autor de «La Tierra llora», un libro que desmitifica las guerras indias desde un relato estrictamente histórico

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En la década de los años 70, el libro «Enterrad mi corazón en Wounded Knee», de Dee Brown, supuso un cambio radical en la forma de ver las guerras que mantuvo el Gobierno de EE.UU. con las tribus indias de las Grandes Llanuras. El libro liquidó de un plumazo la visión patriótica que había calado gracias a los western, pero a costa de perpetuar nuevos mitos y dibujar a los indios de forma romántica. Desperta Ferro edita ahora en castellano « La Tierra Llora», de Peter Cozzens, experto en temas militares, que ofrece un relato documentado de lo que fueron las Guerras Indias sin demonizar ni santificar a ninguno de los bandos. Frente a las leyendas negras o blancas, Cozzens ofrece un relato estrictamente histórico. ABC Historia habla con él de algunos de los temas principales abordados en su libro, entre ellos de la controvertida figura de Caballo Loco, un temido guerrero de aspecto andrógino y carácter melancólico que antepuso la defensa de su pueblo a «la gloria personal».

Fotografía de Peter Cozzens
Fotografía de Peter Cozzens

–En contra del mito de la unidad india contra los blancos, en tu obra se muestra la gran división que reinó en todo momentos. ¿A qué se debe este carácter poco colaborador de los indios?

–La mayoría de las tribus indias se basaban en una cultura guerrera, en la que los jóvenes podían alcanzar estatus social solo a través de acciones marciales. Si se combina esa cultura con una lucha continua por los recursos naturales, véase la caza del búfalo y por los terrenos de caza, se da con la receta perfecta para el conflicto perpetuo entre los indios. Hubo algunas alianzas a largo plazo, como la de los Cheyenne y los Lakotas (Sioux), pero incluso estas se derrumbaron bajo la presión de la invasión blanca y las victorias del Ejército.

–Los blancos incumplen una y otra vez los tratados porque el progreso no se puede contener. ¿Había otro escenario posible? ¿Canadá o México actuaron diferente con los nativos?

–Aunque fue trágico, ningún otro resultado parece posible en retrospectiva. En las Grandes Llanuras, tribus de unos pocos de miles de hombres vagaban a través del equivalente a varios estados modernos persiguiendo búfalos. Eso no podía durar. Frente a la emigración blanca de cientos de miles y eventualmente millones, aquel uso de las tierras resultaba insostenible.

En Canadá nunca hubo la gran emigración occidental que hubo en los Estados Unidos. Mientras que e México, el gobierno trató mal a las pequeñas tribus que existían cerca de la frontera con Estados Unidos, con la excepción de aquellos a quienes emplearon para rastrear a los apaches hostiles desde el otro lado de la frontera.

–El «10th Cavalry Regiment» estaba formado por soldados negros y era una unidad muy eficiente. En España no se conoce casi el tema. ¿Por qué se ha borrado su presencia?

–La memoria de los regimientos 9 y 10 de Caballería, los llamados Buffalo Soldiers, no ha sido olvidada en EE.UU. Desde la década de 1960, han sido y continúan siendo honrados como dos de las unidades de combate más efectivas en el oeste de Estados Unidos. Dicho esto, dado el profundo prejuicio racial de la época, su servicio fue, sin duda, infravalorado en ese momento.

–El alcohol ejerció un papel clave en la lucha contra los indios, tanto en un bando como en el otro.

–El ejército de la frontera consumía alcohol de forma desenfrenada. Dadas las duras condiciones de vida y las posibilidades limitadas de ascenso, permanecer sobrio era un verdadero desafío. En cuanto a los indios, lamentablemente tenían un fuerte gusto y una baja tolerancia al alcohol. Aldeas enteras fueron arrasadas por el alcohol.

–El cine ha contribuido a una imagen distorsionada de los indios. ¿Cuáles crees que son los mitos más injustos que ha extendido?

–Existe el mito de que los indios de alguna manera se unieron para luchar contra la usurpación de blancos, pero en realidad las tribus siguieron peleándose entre ellas en todo momento, sobre todo por cuestión sí debían hacer la guerra o la paz con los blancos. El cine ha transmitido la impresión de que ningún indio combatió con el Ejército, cuando en realidad sí lo hicieron muchas tribus.

«Aldeas enteras fueron arrasadas por el alcohol»

–Tu explicas en el libro que las cabelleras blancas no eran valoradas por los indios. Ellos preferían a otros indios.

–Los indios consideraban a los soldados blancos como combatientes inferiores; en consecuencia, sus cabelleras no eran tan valoradas como las de los guerreros enemigos, que eran considerados iguales.

–Uno de los personajes más populares de estas guerras es George Armstrong Custer, al que se le gastó su suerte en la batalla de Little Bighorn. El libro es muy crítico con este oficial. ¿Qué errores cometió esa vez?

–No creo que sea demasiado crítico con Custer. En parte fue víctima de una mala inteligencia militar. Nadie en el Ejército pensó que la aldea india en el Little Bighorn fuera tan grande. El error de Custer no fue atacar, sino dividir sus fuerzas contra un enemigo superior. Y ese fue un error fatal.

–En el otro bando, Caballo Loco es uno de los personajes más atractivos de las guerras indias. Le defines como alguien andrógino e indiferente a la fama militar en el libro.

–Caballo Loco era un personaje extraño. Su propia gente no estaba segura de qué hacer con él. Yo lo llamaría algo así como un místico. Un guerrero que luchó por un estilo de vida moribundo, en lugar de por una gloria personal.