Leonora Cohen
Leonora Cohen

Leonora Cohen, la valiente sufragista que atacó la Torre de Londres

En 1913 la activista causó severos destrozos a los bienes de Eduardo VII mientras peleaba por las presas políticas, víctimas de maltrato en las cárceles

MadridActualizado:

Durante el Reinado de Eduardo VII en Gran Bretaña Leonora Cohen -Troph apellido de soltera-, brazo derecho de Emmeline Pankhurst pasó a la historia como la «sufragista de la Torre» -como así la recordó el diario inglés «The Times» en su obituario el día de su muerte a la edad de 108 años-. No obstante, tuvieron que pasar al menos 65 años para que reconociesen su valentía durante la larga lucha suffragette.

El 1 de febrero de 1913 Leonora protagonizó uno de los episodios más violentos que sacudieron a la Torre de Londres después de la «Revuelta de los campesinos» en 1381. La fama mundial sobre la impenetrabilidad de la fortaleza no supondría ninguna barrera para Cohen para hacer oír su protesta contra el maltrato que estaban sufriendo sus correligionarias políticas del sufragismo femenino.

La Torre encerraba en sí misma un profundo simbolismo masculino, así como del poder de todos aquellos hombres del Gobierno británico que seguían sin otorgar el derecho de voto a las mujeres. De esta manera Cohen, quien buscaba una reacción inmediata por parte de las autoridades, decidió apuntar directamente al corazón de la memoria histórica de aquella supremacía monárquica.

La maestra de la barra de hierro

Durante aquella mañana Cohen acudió a una visita guiada a la Torre. Una vez dentro se arrimó a uno de los muchos grupos escolares que llegaban para aprender sobre la historia de su país, y con su dulce semblante se hizo pasar por una de las muchas profesoras que los acompañaban.

Los alarbaderos -los vigilantes de aquella imponente fortaleza- nunca sospecharon que aquella señora era una de las activistas más feroces del grupo WSPU (Unión Social y Política de las Mujeres). Y en un descuido de los vigilantes Leonora consiguió entrar en una de las torres en donde se encontraban las Joyas de la Corona.

Desde la construcción de la fortaleza con Guillermo I «El Conquistador» los tesoros de la Corona se guardan en la Torre

Aunque aquellas imponentes alhajas no le interesaban, creía que si causaba destrozos en algunos de lostesoros de la monarquía -los cuales se guardaban siempre en la Torre, en el Guardarropa, desde su construcción en el siglo XI con «Guillermo el Conquistador»-, tal vezlograba que el Rey Eduardo VII reflexionara e intercediese por ellas durante la huelga de hambre -esa que saboteaban los carceleros-. Sin embargo el monarca seguía fiel a las palabras que escribió su madre, la Reina Victoria, en 1870: «Dejad que las mujeres sean lo que Dios quiso: una buena compañera para el hombre, pero con deberes y vocaciones totalmente diferentes». Sí, ella era mujer y estuvo al frente del Imperio británico, y aún así le negó el derecho a las de su género para que pudieran llevar tan siquiera las riendas de su vida.

Revista sufragista
Revista sufragista- ABC

Debajo de aquel abrigo la suffragette escondía una enorme barra de hierro, y mientras los alarbaderos vigilaban que los niños no hicieran ninguna travesura, Leonora comenzó a golpear con toda su ira a una de las vitrinas. Destrozó una de las cajas que contenía una medalla de valor incalculable, la Orden del Mérito.

Después de ese curioso ataque contra los bienes de la Monarquía, Leonora dejó una nota que decía: «Casa de las Joyas, Torre de Londres. Protesto contra el Gobierno por rechazar el derecho al voto de la mujer y continuar torturando a las mujeres presas. Hechos, no palabras. Leonora Cohen»/ (en el reverso) «Derecho al voto para las mujeres. Cien años de peticiones constitucionales, resoluciones, reuniones y marchas han fracasado».

Leonora participó activamente durante los últimos años de su vida en el resurgir feminista de la década de los 70

Después de lograr su cometido la «maestra» de la barra de hierro fue arrestada por los alarbaderos sin mostrar ningún tipo de resistencia para comparecer ante los tribunales. Fue puesta en libertad y sin cargos, pero nada más al cruzar la esquina continuó militando por los derechos de las mujeres hasta el día de su muerte.

Durante la última década de su vida la «sufragista de la Torre» militó activamente durante el fuerte resurgir feminista en los años 70.