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Así ayudan las Salus a las madres primerizas, y a las más expertas

Estas profesionales tienen formación sanitaria y cuidan del bebé, pero sobre todo de la madre que se adapta a una nueva situación

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Llantos, dudas, inseguridad, sensación de incapacidad... Muchas mujeres tras dar a luz, especialmente las que son primerizas, tienen auténticos problemas cuando por fin llegan a su casa y se ven solas, sin ayudas. La baja por paternidad es mínima, a veces los abuelos están lejos o trabajan, se sienten muy perdidas. Hace años la mujer estaba mucho más acompañada a la hora de ser madre. Hoy es todo mucho más individualizado.

Hace ya más de dos décadas nació la profesión de Salus, mujeres del ámbito sanitario que ofrecen sus servicios profesionales a las madres recién paridas. Muy especialmente a las primerizas o a aquellas que tienen dos o tres hijos muy seguidos y no disponen de ayuda familiar.

«Las Salus son personas con formación sanitaria, auxiliares de enfermería, enfermeras o matronas que realizan su trabajo ofreciendo cuidados específicos de puericultura y dedicados al bebé y con conocimientos sobre la recuperación física y emocional de la madre», explica Ximena Carzoilo, pediatra de la Seguridad Social madrileña y cofundadora junto a Raquel Herráiz, enfermera también del Sistema público de Salud, de Mysalus, una empresa que se dedica a ofrecer estos servicios. «La parte emocional —continua— es muy importante, quizás de las más importantes puesto que muchas mujeres se encuentran decaídas y tristes por la revolución hormonal y el cansancio de los primeros días hasta que todo se estabiliza. Además, algunas no se recuperan pronto físicamente del parto lo cual crea un panorama no tan idílico como el que la publicidad muestra».

Sustituyen a las abuelas de antes

Por supuesto, también este tipo de profesionales ofrecen formación para los recién nacidos. Muchas mujeres se muestran totalmente desconocedoras de todo lo que conlleva cuidar un bebé, cuidar el ombligo, bañarlo, darle masajitos, dar el pecho, los cólicos…En realidad, las Salus vienen a sustituir la figura que antaño ejercían las abuelas o las mujeres mayores en las familias que eran las encargadas de trasmitir todos los conocimientos. «Las mujeresde hoy —sostiene Carzoilo— llegan al parto muy informadas, aún así, la falta de modelo hace que se sientan inseguras a la hora de cuidar y entender a su bebé. Trabajo con ello constantemente en mi consulta».

«La labor de las Salus es cuidar del bebé y de la mamá»

Otras de las grandes batallas de muchas madres primerizas es la lactancia: problemas de agarre, creer que no tienen leche, no confiar en su capacidad de poder alimentar a sus hijas: «Ayudamos y acompañamos a la madre con nuestras asesoras de lactancia para que lo logren si ese es su deseo. No imponemos nada, sólo acompañamos y asesoramos, nuestra labor es cuidar al bebé, pero sobre todo a la mamá», afirma la pediatra.

A veces tiende a confundirse la labor de las Salus con la de las Doulas. Siendo dos cosas bastante similares, son diferentes, básicamente en la formación: las Salus siempre tienen formación sanitaria mientras que las Doulas pueden o no tenerla. La labor de estas últimas es más espiritual mientras que las de las Salus, además del apoyo psicológico, también ofrecen otro tipo de asesoramiento relacionado con la salud del bebé y de la madre.

A veces ha surgido polémica porque las Salus pueden ocuparse del bebé por la noche mientras la madre descansa. En el caso de que el bebé tome el pecho, la Salus se lo lleva a su madre para que lo alimente y las veces que la madre lo requiera. Al final siempre la organización depende de cada familia y cómo quiera gestionarlo. Al menos hasta que todo comience a normalizarse y es que, ya se sabe, la llegada de un bebé a casa, pone las cosas patas arriba en todos los aspectos y no siempre es fácil organizarse desde el principio.