Políticos y fiscales españoles colaboraron con EE.UU. en frenar causas en la Audiencia Nacional
El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido - EFE

Políticos y fiscales españoles colaboraron con EE.UU. en frenar causas en la Audiencia Nacional

Conde-Pumpido y Javier Zaragoza son algunos de los citados en los cables filtrados por Wikileaks

MADRID Actualizado:

Estados Unidos habría contactado con el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, y el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, para conseguir archivar causas judiciales abiertas en España contra militares y políticos estadounidenses, según los cables de la Administración estadounidense filtrados a Wikileaks.

EE.UU., a través de su Embajada en Madrid, llegó a «utilizar» a fiscales y altos cargos españoles, según publica hoy El País, que cita una frase del embajador estadounidense en España durante la Administración Bush, entre 2005 y 2009. Eduardo Aguirre advirtió al Gobierno en una ocasión: «Se me está acabando la paciencia ante los comentarios tan desleales del PSOE y sus aliados sobre EE.UU.».

La filtración de Wikileaks señala que se habría contactado con miembros del Gobierno, así como con Conde-Pumpido y los fiscales Javier Zaragoza y Vicente González Mota para obtener información de las investigaciones abiertas por el «caso Couso», los vuelos de la CIA o las torturas en Guantánamo. Fiscales y altos cargos españoles habrían informado a la embajada sobre la instrucción judicial y habrían colaborado en intentar archivar los casos.

Uno de los cables recoge que Conde-Pumpido transmitió al embajador Aguirre que él quería archivar el «caso Couso». El fiscal general del Estado explicó a El País que «a veces traslada información a EEUU, pero que siempre son datos públicos facilitados a petición de la embajada».

85.000 euros por cada preso de Guantánamo

En los documentos diplomáticos filtrados por el portal Wikileaks figuran cientos de telegramas enviados por las Embajadas de Estados Unidos y el Departamento de Estado durante los dos últimos años y que revelan parte de los problemas que heredó el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para ubicar a los presos de la cárcel de Guantánamo. El Gobierno de Barack Obama trató de contrarrestar las serias dificultades que encontró para que los presos de la cárcel de Guantánamo (Cuba) fueran acogidos en otros países ofreciendo cantidades de dinero a los Gobiernos que accedieran a ello. Entre ellos, Washington llegó a ofrecer al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero hasta 85. 000 dólares por cada preso que acogiera en España, según El País. Finalmente, España aceptó a tres presos de Guantánamo, un palestino, un yemení y un afgano.