Agentes de la Guardia Civil custodian el cuerpo de la víctima que cuelga del yate
Agentes de la Guardia Civil custodian el cuerpo de la víctima que cuelga del yate - Luis Calabor / El Correo

Un camionero aparece ahorcado en el yate que transportaba

La Policía ha hallado tres cartas en el interior del vehículo, lo cual alimenta la teoría del suicidio

BilbaoActualizado:

Una tétrica escena sorprendió a varios conductores cerca del área de descanso de El Haya-Solares, situada a caballo entre Vizcaya y Cantabria. El cadáver de un hombre colgaba del costado de un yate transportado por un camión de matrícula británica. El fallecido, que días antes había mantenido un enfrentamiento con otro individuo, había dejado escritas tres cartas en el interior del vehículo, lo cual alimenta la teoría del suicidio.

En cualquier caso, la Guardia Civil de Cantabria no ha ofrecido ninguna información acerca del suceso, cuya investigación continúa abierta. Según El Correo, la víctima respondía al nombre de Craig Anthony Musgrove, quien se dedicaba al transporte de embarcaciones de lujo. Trabajadores del área de descanso informaron de que el camionero se dirigía al puerto de Santander junto al conductor de un vehículo de apoyo. Ambos habrían mantenido el pasado jueves una fuerte disputa en un bar de El Haya por la que el fallecido fue condenado a pagar 8.000 euros de multa.

La cabecera vizcaína añade que, a consecuencia de la pelea, Craig podría haber tenido problemas laborales debido al perjuicio económico que representaba para la empresa el hecho de no poder mover la carga. Finalmente, el camionero apareció ahorcado en el costado de estribor del yate que transportaba.

Los agentes de la Guardia Civil que se desplazaron a la zona hallaron en el interior del camión tres cartas cuyo contenido no ha trascendido. Parece ser que Craig se había separado recientemente de su mujer, lo cual se sumó a las dificultades laborales que atravesaba.

Por su parte, su compañero fue hallado durmiendo en el interior del vehículo de apoyo. Todavía con las marcas en el rostro de la pelea que había mantenido días antes, el conductor abandonó la zona en un coche policial para prestar declaración antes de quedar en libertad.