Placa de la plaza de Arriba España, en Madrid
Placa de la plaza de Arriba España, en Madrid - MAYA BALANYÁ

Un juez suspende cautelarmente el cambio del callejero franquista impulsado por Carmena

El juzgado ha atendido el recurso de la Fundación Francisco Franco, aunque lo supedita a que abone 60.000 euros como garantía

MadridActualizado:

El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 23 de Madrid ha decretado la suspensión cautelar del cambio de nombre del callejero franquista de la capital, impulsado por el equipo de Gobierno de Manuela Carmena, tras el recurso interpuesto por la Fundación Francisco Franco, aunque el juez condiciona la suspensión a que esta entidad pague 60.000 euros como garantía.

Según el auto, de fecha 24 de octubr, se suspende el acuerdo de la Junta de Gobierno Ayuntamiento de Madrid de 4 de mayo de 2017 por el que se cambia el nombre de 52 calles, plazas y travesías en aplicación de la Ley de Memoria Histórica. La cifra demandada a la asociación, no obstante, ha sido tildada por los afectados como «totalmente desproporcionada», habida cuenta de que se trata de una entidad sin ánimo de lucro.

La Fundación Nacional Francisco Franco recurrió el acuerdo del Ayuntamiento el pasado mes de julio alegando que era «ilegal» y que la ley, «de marcado contenido ideologizante», se estaba aplicando «de forma sectaria y revanchista». Además, argumentaba que el cambio de nombre conlleva «un fortísimo impacto económico para los madrileños, superior a los 55 millones de euros».

En su recurso, la entidad exponía que no existen razones de urgencia ni de interés general para llevar a cabo el cambio de nomenclaturas inmediatamente después de que se aprobase el acuerdo de la Junta de Gobierno, y que no hay motivos que impidan que se pueda esperar a que los juzgados dicten sentencia sobre los recursos que se han presentado contra esta medida.

El pasado mes de julio, el Consistorio ya paralizó la sustitución de las placas con los nombres de estas 52 calles a la espera de que la Justicia se pronunciase sobre tres recursos que pedían su suspensión. Entre estos se encontraba el de la vía de Millán-Astray.