Guillermo Navarro

Los asaltantes de la embajada de Corea buscaban documentos

Se cree que entraron por la parte trasera de la finca, en la que hay un pequeño bosque

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La Comisaría General de Información intenta arrojar algo de luz sobre el extraño asalto sufrido en la tarde-noche del pasado viernes por la Embajada de Corea del Norte en Pozuelo (Madrid), en un suceso en el que hubo cuatro personas lesionadas. De momento, el modo de actuar de los desconocidos, que amordazaron y golpearon a las víctimas, sugiere que su objetivo era apropiarse de documentación. Además, se llevaron varios ordenadores de la legación diplomática, lo que refuerza esa hipótesis.

El suceso, del que ayer informó «El Confidencial», se produjo en la tarde del pasado viernes, en torno a las cinco, cuando varios individuos asiáticos -se cree que también norcoreanos- se introdujeron en la embajada por su parte trasera, zona en la que hay un pequeño bosque. A partir de ese momento penetraron en el edificio y neutralizaron a cuatro personas que estaban dentro del inmueble. Una de ellas, una mujer que trabaja en la legación, pudo zafarse de los asaltantes y, según relató posteriormente a la Policía, lanzarse al exterior desde un segundo piso.

La mujer llamó a la Policía y un coche patrulla la atendió a la altura de la calle Viñas del Prado 4, a muy pocos metros de la embajada. A través de una aplicación del móvil de los agentes, que tradujo sus palabras, les contó ese episodio y añadió que en ningún caso quería volver al edificio. La víctima, que sufría un golpe en la cabeza, fue llevada al Clínico donde los médicos que la atendieron certificaron que esas lesiones eran compatibles con su relato.

Hubo cuatro heridos y uno de ellos, una mujer, escapó del edificio, tirándose desde un segundo piso

A las 23.29 se produjo otra incidencia. A esa hora una dotación del Samur atendió a tres norcoreanos en la calle Darío Aparicio 43, a las puertas de la embajada. Presentaban algunas contusiones pero fueron dados de alta allí mismo.

En la legación diplomática, mientras, se había presentado una dotación policial, que llamó a la puerta. Abrió una persona con un pin de Kim Jong-un en la solapa al que le hicieron algunas preguntas, sin que respondiera. Lo único que les dijo es que esperaran un momento a que saliera alguien, lo que no se produjo finalmente. Hay que recordar que la embajada no es territorio español, por lo que la Policía no puede actuar sin el consentimiento de los responsables de la misma.

Ya entrada la noche los agentes de servicio vieron salir dos o tres coches de alta gama de la embajada a gran velocidad, con varias personas en su interior. Nada se sabe de ellas.

Las fuentes consultadas por ABC afirman que los asaltantes tenían la acción bien planeada y muy claro su objetivo. Actuaron cuando sabían que había muy poca gente en el edificio y emplearon la mínima fuerza imprescindible para conseguir su objetivo.

Ayer por la tarde cinco coches patrulla de la Policía y agentes del GOIT (Grupo Operativo de Intervenciones Tácticas) del mismo Cuerpo trabajaron en la zona para intentar encontrar alguna prueba que ayude a conocer quién está detrás del asalto. Estos últimos se centraron en la parte posterior de la finca, en la zona del pequeño bosque, para desbrozarla y permitir una inspección más a fondo.

Ayer por la mañana la embajada no había presentado denuncia, aunque horas después la mujer que fue atendida por la Policía sí lo hizo.

El último incidente de una embajada de Corea del Norte en un país europeo se conoció a primeros de año, con la desaparición del embajador de ese país en Italia. Sigue desaparecido y se cree que pidió asilo político.