Ignacio Aguado (Cs), Isabel Díaz Ayuso (PP) y Rocío Monasterio (Vox), ayer en la Asamblea, tras el acuerdo - ABC / Vídeo: Atlas

Abascal intervino para eliminar el veto de Vox a las leyes LGTBI y lograr el pacto en Madrid

El PP «unirá» a las 155 medidas acordadas con Cs las últimas peticiones de Monasterio sobre natalidad, fiscalidad y reducción del gasto

Investidura de Isabel Díaz Ayuso, en directo

MadridActualizado:

Después de 67 días de negociaciones secretas, desencuentros públicos y de celebrar una insólita investidura sin candidato, al nombramiento de la popular Isabel Díaz Ayuso como presidenta de la Comunidad de Madrid sólo le falta la fecha. Ayer, siguiendo el camino marcado en Murcia y frente al bloqueo existente en el Congreso de los Diputados, PP, Cs y Vox llegaron a un acuerdo verbal para facilitar el primer gobierno de coalición entre las formaciones de Pablo Casado y Albert Rivera. «Hemos conseguido entre las tres partes llegar a un documento común», anunció a primera hora de la mañana la portavoz de Vox en la Comunidad, Rocío Monasterio, que, durante estos dos meses rebajó sus exigencias hasta el punto de renunciar a participar en el gobierno, a reducir consejerías y a asuntos tan espinosos como la derogación de varios artículos de las leyes LGTBI.

El pacto se «firmó» ayer de forma oral. Sin fotos, rúbricas ni logos de los tres partidos. Llega después de dos meses en los que sólo hubo una reunión con los tres portavoces la víspera del pleno fallido. Incluso después de activar la cuenta atrás de dos meses para la convocatoria de unas nuevas elecciones, Aguado siguió dando esquinazo a Monasterio, hasta el punto de que el viernes pasado no acudió a la cita convocada por Ayuso y se «refugió» en la cafetería, a pocos metros del lugar de encuentro convocado.

El PP, que ejerció de mediador entre Cs y Vox, propuso un documento de dos folios el pasado 24 de julio. Este texto es sobre el que los tres equipos negociadores han trabajado hasta alcanzar el acuerdo definitivo. Al contrario que en Murcia, en el folio y medio planteado por el PP ya se eliminó el término de «violencia intrafamiliar» y la exigencia del consentimiento expreso de los padres para que sus hijos vayan a «actividades escolares no regladas relacionadas con contenidos éticos, cívicos, morales o sexuales».

«Nos hubiera gustado que hubiera otros muchos puntos, como es la reducción de consejerías, pero no ha podido ser, y por esa diferencia de programa y porque no coincidimos en programa político es por lo que nosotros haremos una oposición férrea», afirmó Monasterio.

Fue el propio Santiago Abascal quien dio la orden a Monasterio para que destensase las líneas rojas que bloqueaban el acuerdo. Para que la investidura de Ayuso saliese adelante necesitaba el apoyo de los 12 diputados de Vox, puesto que la suma de 56 escaños que obtuvo el PP (30) y Ciudadanos (26) era insuficiente. El líder de Vox pidió a su portavoz en la Asamblea que la derogación de las leyes LGTBI no fuese un escollo para impedir un gobierno de izquierdas en la región. Así, tras salvar ese obstáculo, Ciudadanos aceptó ayer las condiciones más ambiguas de los de Abascal.

El líder de Ciudadanos en la Asamblea, Ignacio Aguado, que será el próximo vicepresidente, reconoció que las propuestas de Vox «no son incompatibles» con el acuerdo de Gobierno de coalición que ya habían firmado antes Ciudadanos y PP. «Frente a las políticas de bloqueo de Sánchez e Iglesias, en la Comunidad va a haber un gobierno en los próximos días. Sánchez estaba más preocupado de su ego, pero en la Comunidad hemos defendido las propuestas y el consenso definitivo que nos va a llevar a poner en marcha el nuevo gobierno», celebró Aguado, que durante este tiempo rehusó dialogar con el líder del PSOE en la Asamblea.

Precisamente, ayer Ángel Gabilondo vio con este acuerdo verbal cómo se esfumaban sus opciones de presidir la Comunidad y lamentó que el líder de la formación naranja no respondiese a su propuesta enviada el pasado 18 de julio. La portavoz adjunta de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid,Sol Sánchez, se sumó a la crítica de Gabilondo y censuró que PP y Cs asumiesen los «programas de extrema derecha». Si nada lo impide, el presidente de la Asamblea, Juan Trinidad (Cs), llamará hoy a los líderes de los grupos a otra ronda de consultas que concluirá con un nuevo el pleno de investidura, esta vez, ya con el nombre de Ayuso sobre la mesa.