Las tallas, expuestas durante la exposición sobre el Maestro Mateo en el Museo del Prado
Las tallas, expuestas durante la exposición sobre el Maestro Mateo en el Museo del Prado
Patrimonio

La Xunta publica el decreto que blinda la protección de las esculturas de Mateo en poder de los Franco

El Diario Oficial de Galicia da publicidad este miércoles a la declaración de las nueve tallas como bien de interés cultural. Los herederos del dictador podrán presentar recurso contra esta disposición que les obliga a permitir la visita pública de las dos figuras que mantienen en Meirás y a permitir su supervisión por técnicos de Patrimonio

Santiago Actualizado: Guardar
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Un mes es el plazo del que disponen ahora los herederos de Francisco Franco para formular recurso contra la Consellería de Cultura del Gobierno gallego; uno más si directamente deciden acudir a la vía contenciosa-administrativa para intentar paralizar la protección singular decretada por la Xunta para las nueve figuras conocidas de la desaparecida fachada occidental de la Catedral de Santiago, entre las que se encuentran las tallas de Abraham (o Jeremías) e Isaac (o Ezequiel) en poder de la familia del dictador. Las dos esculturas se encuentran actualmente en el Pazo de Meirás y su titularidad protagoniza un proceso judicial en el que el Ayuntamiento de Santiago —las estatuas fueron entregadas por la administración local a los Franco durante la Dictadura— reclama la devolución de las piezas al patrimonio público.

El Diario Oficial de Galicia publica este martes el decreto autorizado a finales de julio por el Ejecutivo de Núñez Feijoó para declarar cada una de las nueve esculturas bien de interés cultural. Las consecuencias son claras para sus propietarios actuales: en adelante, deberán permitir la visita pública gratuita durante al menos cuatro días al mes y por lo menos cuatro horas diarias o, en su defecto, depositar las piezas en un lugar «que reúna las adecuadas condiciones de seguridad y exhibición durante un periodo máximo de cinco meses cada dos años», asimismo, los Franco deberán obtener la autorización de la Administración para cualquier traslado, temporal o definitivo de las tallas y permitir el acceso a las mismas del personal técnico autorizado por la Xunta para la inspección y evaluación periódica de las piezas. Este último requisito podrá convalidarse depositando las piezas cada cinco años en una institución indicada por la Consellería para que puedan ser debidamente inspeccionadas por sus técnicos a lo largo de un periodo máximo de dos meses. La declaración de BIC obliga también a los propietarios a notificar a Cultura cualquier pretensión de transmisión o venta.

El decreto, informa la Xunta, no ha recibido alegaciones durante su fase de exposición pública y la declaración ha contado con los informes favorables de la Real Academia de Belas Artes Nosa Señora do Rosario, el Consello da Cultura Galega y el Instituto de Estudos Galegos Padre Sarmiento. Todos coinciden en que las nueve piezas reúnen valor suficiente para ser declaradas bienes de interés cultural y contar por tanto con el máximo nivel de protección y tutela previsto en la legislación.