Núñez Feijóo, durante la entrevista con ABC
Núñez Feijóo, durante la entrevista con ABC - MIGUEL MUÑIZ
POLÍTICA

Núñez Feijóo: «El único partido radicalizado en España es el PSOE»

Coordina la Convención del PP que arranca este viernes en Madrid. Su aportación será convencer de la necesidad de ser «el partido de las mayorías»

SANTIAGO Actualizado: Guardar
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Niega cuantas veces haga falta que el PP esté girando a la derecha, aunque justifica que se endurezca el discurso tras la moción de censura que lo mandó a la oposición. Alberto Núñez Feijóo (Os Peares, 1961) se muestra dispuesto a que gobierne la lista más votada si así se regula por ley, pero rechaza caer «en la demagogia» que habría mantenido al PSOE en Andalucía, donde este viernes asistirá a la toma de posesión de «mi amigo Juanma Moreno».

¿Para qué va a valer la convención de su partido?

Para impulsar al PP ante un calendario electoral complicado. Y el segundo objetivo, mandar claramente un mensaje de que somos el gran partido en España y en Europa.

Coordina la convención. ¿Cuál es su impronta?

Considero que debo hablar de lo que entiendo oportuno: no olvidarnos de lo que somos, el partido de las mayorías. Voy a hablar de un gran partido para la mayoría de los españoles, la única alternativa al socialismo, al populismo y al independentismo. No hay más.

¿Introduce usted moderación en el sustrato ideológico del PP de Casado?

Comprendo todo lo que se intenta decir. Cuando un Gobierno no es moderado, está apoyado en partidos como Podemos, Bildu, ERC o el PDECat, se intenta tapar su radicalismo intentando activar el supuesto radicalismo de los demás. Esto no es nuevo. Zapatero ya lo hacía con Rajoy cuando lo llamaba «la derecha extrema». Tenemos este sambenito colgado siempre que el PSOE gobierna. Aquí el único radicalizado es el PSOE, que ha abandonado la socialdemocracia europea.

Es el único barón que dará un discurso con papel protagonista en este cónclave. ¿Se siente importante?

En el PP siempre intentamos cuidar a la gente que lleva mucho tiempo trabajando en el partido y que ha tenido apoyos electorales. Nos sentimos orgullosos de Aznar, de Rajoy, y yo especialmente de Juan Vicente Herrera, el decano de los presidentes autonómicos. Le agradezco al presidente Casado que anunciara la convención en Galicia, y por cortesía o amistad, decidió que yo la encabezara. Pero que quede claro, esta es la convención del presidente Casado, yo he aportado lo que consideraba oportuno, pero el que le da la forma final es su equipo.

Usted va a hablar del partido de las mayorías. Pero las encuestas, CIS aparte, les sitúan en apenas cien diputados. Parece que no conectan con esas mayorías.

Lo evidente es que hay una fragmentación política en España. ¿Qué va mejor, la fragmentación política o partidos sólidos que son capaces de ser alternativa segura para un país? Sin duda el segundo modelo. Tenemos que recomponer esa fragmentación que se ha producido por la crisis económica, en la que al PP una vez más le ha tocado darle la vuelta como un calcetín a la economía española para evitar la intervención. Tenemos que volver a creer en nosotros, y después a exportar nuestras creencias, de que cada vez que hubo crisis en España, el PP la solventa. Eso es un activo que tenemos que comunicar adecuadamente. Somos el partido de la bonanza económica, del patriotismo constitucional, de la concordia.

«Siempre que gobierna, el PSOE nos cuelga el sambenito de que somos la derecha extrema. No es nuevo. Zapatero ya lo hacía con Rajoy»

Critica la fragmentación, pero gracias a ella han sumado para gobernar en Andalucía por primera vez en 37 años.

Antes de las municipales de 2015, donde ya advertíamos el populismo, propusimos formalmente al PSOE una Ley Electoral respetuosa con los resultado, con los alcaldes salidos de las urnas, con los presidentes autonómicos de las listas más votadas. Se nos dijo sistemáticamente que no. Pero es que en 2003 se hizo el vergonzante Pacto del Tinell, que consistía en no dejar gobernar nunca al PP, bajo ninguna circunstancia. Pensamos que de 2003 a 2015 el PSOE había aprendido de este planteamiento tan sectario. El tablero en que jugamos es el del PSOE. No se nos puede condenar con una demagogia máxima. Javier Arenas consiguió 50 escaños en Andalucía, pero gobernó el PSOE. ¿Qué legitimidad tienen ahora, cuando tienen bastantes menos escaños?

Entiendo que tras el pacto andaluz, su reforma para que gobierne la lista más votada la van a aparcar…

Esa reforma la propuso Pablo Casado en el Parlamento dos veces antes de las andaluzas. Ahora podemos otra vez activarla antes de las municipales. Lo proponemos. Nosotros no vamos de farol. Creemos en la gobernabilidad de nuestro país. Si en las municipales a un candidato le faltan dos o tres concejales para la absoluta, y le saca diez o quince puntos al siguiente, ese tiene que ser el alcalde, ya sea del PP, del PSOE o de Podemos. Lo decimos claramente. Esto sería bueno para todos.

Este acuerdo en Andalucía de la derecha, ¿puede repetirse en municipales y autonómicas?

Corresponderá caso por caso decidir a nuestros compañeros. Pero si el PP tiene que jugar en el tablero impuesto por el PSOE… Si cuando comienza la competición hay estas normas, son de aplicación para todos los partidos.

«No parece razonable no hacer una oposición contundente a un Gobierno con el que no estamos de acuerdo y que no salió de las urnas»

Usted es de los que niega la derechización del PP, pero parece que el discurso se ha endurecido en materia migratoria, territorial, social…

No es lo mismo ser un partido de gobierno que estar en la oposición. De 2011 a 2018 tuvimos un mensaje de gobierno. Cuando se le desaloja de una forma inédita en la democracia española, con un líder consigue que todo el independentismo catalán y vasco, los nacionalistas vascos y el populismo de Podemos se alíen contra un presidente elegido dos veces consecutivas en las urnas, el partido cambia desde el punto de vista de discurso. No parece razonable no hacer una oposición contundente con un Gobierno con el que no estamos de acuerdo, que no salió de las urnas y que en la moción de censura justificó la misma para anticipar las elecciones y ahora pretende agotar la legislatura.

Casado pide defender las ideas del PP sin complejos. ¿Es que ha habido complejos en el pasado?

No lo sé, yo desde luego he defendido las ideas del PP sin complejos y con convicción, y he intentado que los gallegos las conozcan. Nosotros somos del PP. ¿Qué cosas, a pesar de nuestros defectos y nuestros errores, debemos copiar de los demás? ¿Hay políticas económicas mejores que la nuestra? ¿Acaso algún partido ha defendido con tanta intensidad y durante tanto tiempo la unidad de la nación española? ¿Es que caso no hemos sido respetuosos y máximos garantes de todos los españoles ante la Constitución? Pues digámoslo sin complejos.

¿Ha relajado el PP el discurso sobre la violencia machista? Sus palabras de la pasada semana sonaron como un toque de atención al partido.

No. Los toques de atención al partido los doy siempre en privado al presidente del partido. Lo hice con Rajoy y seguiré con Casado. Si a mí me preguntan sobre propuestas de otro partido, dije lo que opina el PP, lo que tiene firmado en un Pacto de Estado y las políticas que yo he impulsado en los diez años que llevo presidiendo Galicia. Yo tengo mi propia biografía. El pacto de Andalucía, desde el punto de vista de violencia de género, es intachable; y en su conjunto, lo suscribiría cualquier político. ¿Que hay administración paralela que gestiona el presupuesto de igualdad y en ocasiones se gasta aquí más que en apoyo a las víctimas? Denunciar eso es defender a las víctimas, pero desde la óptica del combate contra la violencia machista. Tenemos claras las cosas.