La ministra, junto al presidente de la Xunta, en la visita a Alcoa de este martes
La ministra, junto al presidente de la Xunta, en la visita a Alcoa de este martes - EP
Crisis en la industria gallega

Preocupación de Feijóo y Alcoa por el futuro de la planta de San Cibrao

Feijóo reclama medidas ya y pide que al menos el Ejecutivo comunique qué hará para rebajar la factura eléctrica.

La ministra Maroto insiste en que el estatuto para las electrointensivas se aprobará cuando haya nuevo Gobierno

SantiagoActualizado:

Tras meses de incertidumbre sobre el futuro de Alcoa en La Coruña, la preocupación de la Xunta y de la multinacional se cierne ahora sobre la factoría de San Cibrao. De la única fábrica de aluminio primario que queda en Galicia -Parter, el comprador de la planta coruñesa sólo usará metal reciclado por el momento- dependen unos 2.000 puestos de trabajo en la Mariña lucense. La Ministra de Industria, Reyes Maroto, visitó ayer las instalaciones acompañada del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y del presidente de Alcoa España, Álvaro Dorado. Los dos últimos mostraron su preocupación por el futuro de la factoría, dado que los costes de producción siguen disparados ante la escalada de los precios de la luz.

La planta, que genera en torno al 32% del PIB de la provincia, ha reducido ya un 11% su actividad. En San Cibrao, el 40% de los costes para producir el alumnio van destinados a pagar la factura eléctrica. El presidente gallego recordó que en los últimos dos años el megavatio hora se incrementó en un 50%, según informa la Xunta en un comunicado. «Hay que por lo tanto buscar y encontrar la solución necesaria para volver a los costes eléctricos que había antes de 2018, ya que estábamos sobre los 35 euros mw y ahora estamos en los 50 euros mw», recalcó Feijóo, que demandó a la ministra medidas urgentes para salvar la planta. Los trabajadores «no están en funciones» y se necesita actuar ya «con independencia del Gobierno que esté en Madrid», afirmó, según recoge Ep.

La escalada de la factura eléctrica fue uno de los motivos argumentados por Alcoa para deshacerse de sus centros de La Coruña y Avilés. En la búsqueda de un inversor que se hiciese cargo de sus instalaciones, el Gobierno central prometió un paquete de medidas que la rebajarían. El bautizado como estatuto para las electrointesivas iba a ser aprobado en el último consejo de ministros antes de las generales del 28 de abril. Pero un informe de Competencia, que reprochaba al Gobierno que las medidas previstas podrían ser consideradas como ayudas ilegales de Estado por parte de la Unión Europea, lo frenó. Desde entonces, el fracaso en la formación de Gobierno ha impedido dar luz verde al nuevo texto que ha preparado el Ejecutivo de Sánchez. Durante su visita a San Cibrao, la ministra Reyes Maroto reiteró que el estatuto se aprobará nada más se forme un nuevo Ejecutivo.

Maroto, que también mantuvo un encuentro con el comité de empresa de los trabajadores de Alcoa, se mostró convencida de que «la planta tiene presente y tiene futuro» y defendió otras medidas que ya se han establecido. Citó a «las dos subastas de interrumpibilidad», que han permitido «reducir la factura eléctrica de Alcoa», y el incremento de las subvenciones de costes de CO2, que se han «ampliado hasta el máximo que permite la Comisión Europea».

Pero su intervención no tranquilizó ni al presidente de Alcoa en España, ni a Feijóo. Ambos desconocen el contenido exacto de las medidas que promete el Gobierno. Álvaro Dorado calificó de «grave» la situación que atraviesa la factoría y volvió a insistir en que para competir globalmente necesitan un marco energético estable. En España, según la patronal de las electrointensivas, el megavatio hora es 25 euros más caro que en Alemania. También advirtió de que si el estatuto no contiene medidas de calado «será insuficiente». «No quisiera alarmar, pero sí dejar claro la urgencia con la que requerimos medidas adicionales», aseveró, según informa Ep.

Feijóo reclamó a Maroto que haga público el estatuto, dado que la Xunta no tiene ni el borrador del nuevo texto. «Estamos preocupados, y tenemos que pasar de la preocupación a la ocupación. De ese estatuto, cuanto más conozcamos su contenido y alcance, más podremos mandar un mensaje de confianza» a los trabajadores, recalcó el presidente de la Xunta.

Movilizaciones

La visita de la ministra de Industria tampoco tranquilizó a la plantilla de Alcoa en San Cibrao. Tras el encuentro, anunciaron a través de un comunicado que mantendrán el calendario de movilizaciones para pedir futuro para la fábrica de aluminio. «La ministra de Industria insistió en que, a pesar de entender el carácter de urgencia para la aprobación del estatuto» para salvar la situación de Alcoa en A Mariña, «no podía aprobarlo un Gobierno en funciones», precisó el comité, quien también lamentó que Reyes Maroto fuese incapaz de aclarar «su contenido». La empresa, añade el comunicado, «sigue manifestando que, con los precios actuales de la energía, la producción de aluminio en el Estado español es inviable». Por eso, ante «esta grave crisis», el comité de empresa de Alcoa en Cervo «continúa con el actual calendario de movilizaciones para exigir del Gobierno una solución urgente a la actual situación de emergencia que vive A Mariña», explican. Según la plantilla, Maroto se comprometió a mostrar las medidas del estatuto en la primera reunión de la mesa de seguimiento de la situación de la planta, que tendrá lugar esta semana.