Luís Villares pide la palabra para protestar por las críticas del popular Miguel Tellado, ayer en el pleno
Luís Villares pide la palabra para protestar por las críticas del popular Miguel Tellado, ayer en el pleno - EFE
Debate de la Autonomía

El PP endurece sus ataques a Villares tras la sentencia del TS sobre el eólico

El Supremo enmienda el fallo en el que participó el portavoz de En Marea antes de saltar a la política. Tellado: «Usted dictó una sentencia cuando llevaba meses negociando para ser candidato a la Xunta»

SantiagoActualizado:

Desde hacía tiempo, casi desde el comienzo de la legislatura, el PP y la Xunta tenían la mosca detrás de la oreja con el comportamiento que el portavoz de En Marea, Luís Villares, tuvo respecto al gobierno autonómico durante sus últimos meses como magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. Una de las medallas del actual portavoz rupturista era haber sido miembro del tribunal que anuló en 2016 el concurso eólico del gobierno gallego, fallado en 2010. Pero una sentencia del Tribunal Supremo ha casado la decisión del TSXG, y se convirtió este jueves, durante la última jornada del debate sobre el estado de la autonomía, en el ariete del PP para cargar contra la profesionalidad e independencia de Villares en su anterior cargo. La bronca no fue menor.

La espita la abrió el secretario general del PPdeG y viceportavoz parlamentario, Miguel Tellado, desde la tribuna de oradores. «Usted dictó una sentencia contra la Xunta cuando ya hacía meses que estaba negociando su candidatura», afeó el diputado popular, «usted no es un digno representante de la ciudadanía pero tampoco de seguir impartiendo justicia».

La reacción del magistrado en excedencia fue inmediata. Pidió la palabra al presidente de la Cámara, Miguel Santalices, para exigir la retirada del Diario de Sesiones de las acusaciones vertidas contra él. «Decir que fue por razones políticas es una incorrección que supone una acusación gravísima contra la dignidad y función jurisdiccional del TSXG», alegó en defensa de los otros dos magistrados que conformaban el tribunal, «es una sentencia parcialmente confirmatoria».

«Desviación» del TSXG

La lectura que Luís Villares hizo de la sentencia del Supremo, a la que ha tenido acceso ABC, es cuanto menos indulgente. En el fallo del que fue partícipe se anulaba todo el concurso eólico de la Consellería de Industria, por entender la Sala que la ponderación deficiente de una variable en una de las zonas del territorio era extensible al total y, por tanto, invalidaba dicho concurso. Sin embargo, el Supremo contradice al Tribunal Superior y considera que la sentencia inicial «incurrió en una desviación», ya que no existían «razones de coherencia o de aplicación igualitaria» que «justificasen la tensión de un pronunciamiento a áreas ajenas» a las recurridas por una de las empresas damnificadas en el concurso.

Según el TS, Villares y sus compañeros de Sala incurrieron «en una incongruencia por exceso al extender su decisión de anulación a todo el concurso [eólico] sin circunscribir la nulidad y la consiguiente retroacción de actuaciones a la zona 7», que representa aproximadamente un 5% del total.

El Supremo solo respalda la sentencia del TSXG en lo relativo a su criterio para invalidar el reparto de megavatios en la citada zona 7 —en la comarca del Barbanza—, basado en que la comisión de valoración igualó a todos los aspirantes con 1 punto en una determinada variable al no saber aplicar el baremo establecido por la Consellería de Industria.

Respaldo al concurso

Con esta resolución del Supremo, la Xunta atesora un saldo mayoritariamente favorable en las resoluciones judiciales tras su decisión de anular en 2009 el reparto eólico del bipartito —dependiente del ala nacionalista de aquel gobierno y cuestionado públicamente por la mayoría socialista—.

Los reveses judiciales que ha recibido la actual Xunta han sido muy menores, como la obligación de indemnizar a algunos los adjudicatarios del anterior reparto por los gastos en que hubieran incurrido para la presentación de sus ofertas. Pero era esta sentencia del TSXG, ahora casada por el Supremo, la que tenía en jaque a la consellería que dirige Francisco Conde.

La sentencia del Supremo es, además, munición para un Alberto Núñez Feijóo que ha hecho del descrédito de la independencia de Luís Villares una de sus bazas habituales en las críticas al portavoz rupturista. El presidente de la Xunta ha mostrado públicamente su perplejidad por alguno de los posicionamientos políticos de Villares, como cuando acudió a respaldar las manifestaciones de los colectivos independentistas en Cataluña que defendían el referéndum ilegal del 1-O.

Aquel gesto provocó que Feijóo le deseara al magistrado en excedencia «que no vuelva a dictar una sentencia en Galicia», toda vez que el área de competencia de Villares era el ámbito contencioso-administrativo, encargado de dirimir conflictos con la administración gallega.