Gonzalo Caballero, en el congreso del PSdeG
Gonzalo Caballero, en el congreso del PSdeG - MIGUEL MUÑIZ

El nuevo PSdeG de Caballero solicita tiempo para coser las grietas internas

El responsable de Organización tilda de «exageradas» las propuestas de Villoslada para entrar en la ejecutiva

La dirección asume que por delante queda «bastante trabajo» para superar la «provisionalidad» de la organización

Santiago Actualizado: Guardar
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Los socialistas gallegos estrenan una nueva etapa capitaneada por el recién entronizado secretario general y ganador de las primarias, Gonzalo Caballero. Después de un largo periodo de interinidad y disputas cainitas entre las distintas familias del PSdeG, el nuevo equipo dirigente demanda tiempo y un voto de confianza para restañar las heridas entre compañeros. El secretario de Organización y diputado lucense, José Antonio Quiroga, avanzó ayer que la integración será una meta a trabajar «día a día», mientras reprochó las aspiraciones de Juan Díaz Villoslada para conseguir representación en la ejecutiva.

En una entrevista en la Radio Galega, el responsable de los resortes orgánicos del partido tildó de «exagerada» la propuesta realizada durante el congreso por el equipo del parlamentario coruñés y rival de Caballero en la carrera por el liderazgo. Los afines a Villoslada reclamaron para sí el 42% de las sillas en la nueva cúpula: el mismo porcentaje de votos que el obtenido en las primarias. Pero el planteamiento no cuajó y el ex gerente de la UDC mostró su desacuerdo con su simbólica ausencia en la clausura del cónclave.

Al contrario, Caballero echó mano de sus aliados para configurar su núcleo duro. A la presencia de Quiroga en las labores de «fontanería», se suma el estreno del abogado Pablo Arangüena como vicesecretario y portavoz, o la entrada de las ediles Icía García (Meaño) y Marta Freire (Moaña), que asumen las otras dos vicesecretarías: igualdad y sostenibilidad, respectivamente. Finalmente, el nombramiento de Xoaquín Fernández Leiceaga para las funciones simbólicas de presidente redondean los mimbres del proyecto de Caballero.

Para el nuevo PSdeG lo prioritario no es tanto conjugar a todas las sensibilidades en la nueva dirección como «recuperar la normalidad» de forma paulatina. Quiroga defendió que contar con espacio en la ejecutiva «no es lo fundamental» y que en la etapa que se abre paso ahora «tienen que desaparecer las etiquetas». «Todos quieren estar en la dirección del partido, pero, si estuviesen todos, sería enorme y no operativa», reflexionó en los micrófonos de la radio pública gallega.

Por delante queda «bastante trabajo», reconoció el dirigente, que habló de superar la «provisionalidad» que se había instalado en la formación, después de que la gestora de presidida por Pilar Cancela prolongara sus funciones durante un año y medio. «Toca abrir una página nueva para recuperar la normalidad y ensamblar el partido», subrayó.

Ahí es donde se pondrá a prueba el potencial de Caballero para «rearmar el proyecto socialista y prepararlo para tener buenos resultados electorales». Para los suyos es un «auténtico líder» forjado en la calle y en el contacto con las bases, a las que insiste en apelar siempre que la ocasión lo propicia. Conseguida la victoria en la esfera autonómica, ahora tiene la oportunidad de reforzar sus apoyos a nivel local, aprovechando que al PSdeG le toca el turno de renovar sus direcciones provinciales y locales. Quiroga reconoció que «no queda mucho tiempo», pero que el proceso se tomará «con suficiente calma para tratar de hacer las cosas bien». En su circunscripción, Lugo, el cónclave provincial se celebrará antes de que finalice el año a pesar de que la propuesta de la gestora para convocar las primarias el 26 de noviembre no llegó a ser aceptado.

Buenos deseos

Como cabía esperar, las primeras horas del economista en el cargo están siendo plácidas. Una de las reacciones que más interés despertó fue la de su tío y regidor de Vigo, Abel Caballero, que correspondió a la ocasión y deseó «mucha suerte» al nuevo equipo dirigente. «Especialmente al secretario xeral», agregó, en referencia a los vínculos familiares entre ambos.

El alcalde olívico, sin embargo, insiste en marcar distancias con la actividad de su partido: «En política para mí lo primero es la ciudad de Vigo, lo segundo es la ciudad de Vigo y lo tercero es la ciudad de Vigo. Y después viene el PSOE». Ni él ni su mano derecha, la presidenta de la Diputación pontevedresa, Carmela Silva, hicieron acto de presencia en el congreso, aunque la jefa del gobierno provincial fue elegida como una de las siete personas que representarán al PSdeG en el comité federal.

Otro de los rostros visibles que celebró ayer el ascenso de Caballero fue Beatriz Sestayo. La líder de los socialistas en Ferrol agradeció la «enorme» apuesta del partido para combatir casos de transfuguismo como los de María Fernández Lemos y Rosa Méndez Forte, las dos ediles expulsadas del grupo municipal por seguir prestando su apoyo al alcalde populista Jorge Suárez. Para Sestayo, fue «muy emotivo» el momento en que el congreso calificó de «intolerable» la situación dentro del consistorio. Fue, dijo, un síntoma de «fortaleza» frente a «un gobierno que autoriza el transfuguismo como arma intolerable en democracia».