Beiras, Iglesias y Díaz, durante una visita del líder de Podemos a Galicia
Beiras, Iglesias y Díaz, durante una visita del líder de Podemos a Galicia - MUÑIZ

Iglesias insinúa que «Podemos» figurará en el nombre de la Marea

En el acuerdo electoral firmado con IU y Anova se pactaba una marca genérica

SantiagoActualizado:

Ni con los acuerdos electorales cerrados, la configuración de las candidaturas de izquierda se estabiliza en Galicia. Pese a que la entente de Podemos, el brazo gallego de Izquierda Unida y los nacionalistas de Anova habían pactado un nombre genérico para concurrir a las elecciones generales del 20 de diciembre —que todo apunta que será finalmente «En Marea»—, el líder del partido morado sacó a relucir un debate que ya se creía superado.

Cuando Pablo Iglesias visitó Galicia el pasado verano en busca de apoyos, uno de las reticencias que se encontró de los que en el futuro iban a ser sus aliados era la nomenclatura de la lista. La exigencia de su formación era que nombre y logo tuviesen un papel preponderante en la papeleta. «Podemos guión otra cosa» era la fórmula propuesta por el secretario general.

A medida que avanzaron las negociaciones, Podemos rebajó sus expectativas y en teoría aceptaba las condiciones de sus socios. Hasta que en la comparecencia de ayer en Madrid, Pablo Iglesias certificó que el nombre de su partido estará «en el nombre de la candidatura y en la papeleta», pese a que en los acuerdos se recoja lo contrario. A pocas horas del cierre del plazo para inscribir las siglas, las declaraciones de Iglesias han sorprendido a incluso a personas próximas al proceso.

Como publicó en su día ABC, el modelo por el que apuesta la alianza rupturista es similar al que utilizaron Anova e IU en los pasados comicios autonómicos de 2012, cuando crearon Alternativa Galega de Esquerda (AGE). Aunque bajo aquel nombre común, en la papeleta aparecían los logotipos e imagotipos de cada una de las formaciones independientes que conformaban la coalición.

En este sentido, fuentes cercanas a las negociaciones subrayan que las posturas no se han movido. «Es evidente que el logo de Podemos va a aparecer en la papeleta, como el de los demás partidos que participen, pero no en el nombre de la candidatura».

Otra de las cuestiones del acuerdo pendiente de zanjar serán las cabezas visibles de la candidatura. Pese a que durante meses tomó cuerpo la posibilidad de que fuese el propio Xosé Manuel Beiras, el hecho de que finalmente no se haya conseguido la unidad ha desdibujado esta opción hasta el punto de que ayer su número dos en Anova, el alcalde de Santiago, ya la daba por descartada. «No me consta que Beiras esté con voluntad de liderar este proceso», apuntó Martiño Noriega.

Renuncia con decepción

El fracasado intento por unificar a todos los partidos a la izquierda del PSOE con implantación en Galicia ha generado, en muchos casos, una fuerte frustración en las formaciones minoritarias. Tal ha sido el caso de Equo o de Cerna —una escisión de Anova—, que anunciaron ayer su decisión de no concurrir con ninguna de las dos listas a la cita de diciembre. Los ecologistas, que habían formado parte de algunas mareas municipales, han decidido desmarcarse del acuerdo porque «se ha convertido en una coalición de tres partidos» y no en el movimiento ciudadano que predicaban desde un primer momento. Por su parte, los nacionalistas han seguido el mismo camino que tomó Compromiso por Galicia hace semanas, que es el de no apoyar ninguna de las dos candidaturas.