El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, en el acto celebrado en Madrid sobre el Corredor Atlántico
El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, en el acto celebrado en Madrid sobre el Corredor Atlántico - EFE
CONEXIÓN CON EL TREN EUROPEO

Fomento prevé invertir 3.500 millones en el Corredor noroeste pero no convence a la Xunta

El Estado programará 370 millones este año. Infraestruturas ve «lagunas» en el plan

SantiagoActualizado:

El Ministerio de Fomento pone cifras a la conexión del noroeste con la red ferroviaria europea. Según sus cálculos, será necesario programar inversiones por3.558 millones hasta el año 2030 para lograr que el Corredor Atlántico de Mercancías llegue hasta el córner que componen Galicia, Asturias y Castilla y León; las mismas tres comunidades que habían demandado hace semanas un gasto de 3.100 millones. La Xunta, sin embargo, pone muy en solfa los planes del Gobierno, hasta el punto de denunciar «lagunas» en los proyectos. La Consellería de Infraestruturas alerta sobre la posibilidad de que algunas obras estén ya en ejecución y lamenta la falta de «diálogo» con Madrid.

Fomento acogió ayer celebración solemne sobre el futuro del Corredor Atlántico, una espina dorsal ferroviaria que convive en el panorama europeo con la otra gran arteria de la Península, el Corredor Mediterráneo. Frente a representantes de todas las comunidades implicadas —incluidos algunos «barones» del PSOE—, el Gobierno estimó que harán falta 16.872 millones para culminar el Corredor Atlántico en el 2030, de los cuales 13.875 corresponderán con la construcción de nuevas infraestructuras y 2.997 con obras de renovación.

El noroeste juega un papel relevante en ese escenario. Después de dar la batalla para que fuera incluido dentro del trazado del Corredor, y optar así al reparto del mecanismo «Conectar Europa» de Bruselas, hace semanas los gobiernos de Galicia, Asturias y Castilla y León alzaron la voz para reclamar implicación al Gobierno. Demandaban un desglose de inversiones de 3.100 millones para modernizar las líneas y la redacción consensuada de un plan director con el que afrontar con ciertas garantías la negociación ante la UE. Incluso el pasado lunes, doscientos representantes de la clase política y empresarial de Galicia respaldaron la publicación de un informe del Consello Económico e Social (CES) en el que se exigía el mismo trato para el Corredor Atlántico con respecto al Mediterráneo.

La respuesta de Fomento se produjo ayer, con una propuesta que —sobre el papel— supera en 400 millones de euros lo demandado por el frente de comunidades. En concreto, de los 3.558 millones que se han conjeturado para la zona noroeste, 2.265 serían para nueva construcción y 1.293 para trabajos de reforma; un montante que comenzaría a consignarse en breve, con la licitación este mismo año de 370 millones. Pero a la Xunta no le encajan las cifras. «Vemos lagunas que se tienen que resolver», declaró al término de la presentación la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez. Fuentes de su departamento consultadas por este diario albergan la sospecha de que detrás de las cifras aportadas por el Gobierno se escondan «obras ya realizadas» u «otras complementarias que no son de mercancías», en estos momentos la gran prioridad. Las mismas fuentes también se quejan de falta de concreción: hasta ayer, apenas habían podido acceder a las diapositivas del acto facilitadas por el Ministerio. Ni plan director como tal ni un informe detallado de cada una de las inversiones, protestan.

Las grandes prioridades

De lo trascendido, al menos sí se dio a conocer un bosquejo de cuáles serán las prioridades de inversión. La más relevante en términos de gasto es el eje entre Vigo y León; una de las dos salidas ferroviarias de Galicia con el centro peninsular. A lo largo de sus 420 kilómetros, el equipo de Ábalos prevé desembolsar 650 millones de euros para acometer varias obras y contar a partir de 2025 con una línea que permitiera la circulación de trenes de más de 600 metros. Otro de los objetivos se centra las redes «complementarias» al Corredor, como la conexión del Puerto de Ferrol y la modernización del tren en el área metropolitana de La Coruña. En total suponen 245 kilómetros de vías y una inversión de 296 millones. La tercera y última gran actuación perfilada por el Gobierno se refiere al eje entre La Coruña y Vigo, un «metro en superficie», como en más de una ocasión se la ha denominado desde la Xunta, que ha demostrado dinamismo desde su culminación en 2015. En su caso está prevista una inversión de 70 millones de euros.

Las obras son de todo tipo y muchas de ellas coinciden con las peticiones planteadas por el noroeste: desde renovación de la superestructura, la adaptación de los gálibos o las mejoras en la electrificación, hasta una racionalización de estaciones, como la planteada para el eje Vigo-León.

«En un tiempo en el que abundan llamadas a retraerse, quiero resaltar la visión fundamental de la red transeuropea de transporte y de sus corredores, que es unir, integrar, no separar», incidió el ministro Ábalos en su intervención. Europa es la gran puerta a franquear. Lo será en 2021, cuando se repartan los fondos de la UE, pero también en un sentido puramente de movilidad. El Corredor, es cierto, contribuirá a paliar el desequilibrio territorial entre la cornisa atlántica y la mediterránea, pero supondrá también un renovado vínculo con Francia y Portugal, en cuya frontera con Galicia ya se trabaja en la electrificación de las líneas.