Preparados para un reto que no será fácil
Preparados para un reto que no será fácil - CEDIDA
REPORTAJE

Camino de la fe

Cuatro amigos encaran el reto del Camino de Santiago en una sillas de ruedas eléctricas

SantiagoActualizado:

José recuerda que fue un día de camping en Castañales de Rioja cuando nació el mejor de sus proyectos: CaMinus de Santiago, una iniciativa que pretende crear una guía para discapacitados que sueñan con realizar la Ruta Jacobea. En aquella aldea no solo se conocieron Rubén Zulueta, José Ignacio Fernández y Miguel Ángel Guede, sino que también fue el lugar donde se plantearon recorrer 790 kilómetros del Camino de Santiago en silla de ruedas eléctrica.

Aunque la distrofia muscular que padecen Rubén y José podría ser una dificultad importante a la hora de emprender este tipo de iniciativas, ellos creen que este proyecto les servirá para demostrar que no existen límites. Para ello han elegido el Día del Apóstol Santiago; es decir, el 25 de julio, para iniciar el recorrido entre Roncesvalles y Santiago de Compostela.

En esta aventura los acompañará Miguel, un gran conocedor del Camino de Santiago. Aunque él no padece ninguna enfermedad, también hará la Ruta Jacobea en las mismas condiciones que Rubén y José: viviendo en primera persona la peregrinación en una silla de ruedas, con sus dificultades, problemas y complicaciones. Los tres recorrerán una media de 40 kilómetros por jornada para concluir el viaje en 20 días. «Hemos trabajado en este proyecto cerca de 10 meses y estamos a poco tiempo de concretarlo. Queremos vivir la ruta de una forma diferente», explicó José.

A pesar de los condicionantes, la idea de estos tres amigos es realizar el Camino de Santiago como lo haría cualquier peregrino. Probablemente cuenten con un vehículo de apoyo en el que llevar cambios de baterías, ruedas y amortiguaciones, pero cada uno peregrinará con su mochila y se irá adaptando a los alojamientos y servicios que ofrece el Camino Francés. Porque una de las grandes ilusiones del grupo es ir elaborando una especie de hoja de ruta en la que puedan explicarle a personas con diversidad funcional cómo y por dónde deben ir haciendo el Camino.

«Vamos a detectar y documentar toda la ruta, los obstáculos que encontremos y las vías alternas que utilizaremos a lo largo del viaje. Tenemos que encontrar la ruta alternativa para los demás. Que la persona que tenga cualquier tipo de minusvalía y pretenda hacerlo después de que lo hagamos nosotros, pueda realizar el Camino de Santiago sin problemas», dijo José.

A la fecha, este peculiar trío ya cuenta con el equipamiento financiado gracias a varias empresas que se han puesto en contacto para proporcionar ayuda económica o material. Unas les suministrarán la ropa y los vehículos, otros los alimentos y algunas una cierta cantidad económica.

CaMinus de Santiago ha decidido que el dinero que sobre de las donaciones será entregado a la Fundación Isabel Gemio, ligada a la investigación de distrofias musculares y enfermedades raras. Para ello se ha abierto un número de cuenta en el que cualquiera puede realizar una donación. Todo lo recaudado financiará proyectos de investigación científica que busquen tratamiento o cura para las enfermedades minoritarias.

Una app virtual

Una vez completada la Ruta Jacobea, los tres amigos trabajarán en la creación de una aplicación virtual llamada «CaMinus de Santiago», que planean lanzar en octubre de este año en Google Play Store. Ahí compartirán la guía digital con toda la información recopilada durante el viaje con otros discapacitados que estén interesados en recorrer el Camino de Santiago.

José cree que «merece la pena levantarse para hacer lo que nos gusta. Ya tenemos la vida bastante limitada como para limitarse aún más». Entonces «no nos pongamos límites, demos un paso más y reclamemos lo que corresponde». Las personas con diversidad funcional deberían tratar de «superarse y romper los límites de lo establecido».