El 95 por ciento de los camiones se vieron afectados por el pacto
El 95 por ciento de los camiones se vieron afectados por el pacto - MUÑIZ
GALICIA

Un bufete gallego defenderá a los estafados por el cartel del camión

Solo en España hay más de 7.000 afectados, muchos autónomos con uno o dos vehículos

SantiagoActualizado:

Entre el 1999 y el 2011, la mayoría de los camiones de más de seis toneladas que se vendieron en Europa —se calcula que entre el 90 y el 95 por ciento— llevaban incorporado un sobrecoste que los propios fabricantes habían pactado para lucrarse. La Comisión Europea descubrió la estafa gracias a la confesión de una de las marcas investigadas (MAN, que esquivó la multa gracias a un proceso de clemencia) e impuso a DAF, Daimler-Mercedes, Iveco, Renault-Volvo y Scania una dura sanción de 3.000 millones de euros. No hubo rechiste por parte de los infractores, que al aceptar a la primera el apercibimiento reconocieron indirectamente el pacto.

Solo en España fueron más de 34.000 los vehículos que se vendieron en ese período de tiempo y unos 7.000 los afectados. De representar a la mayoría de ellos se encarga el despacho de abogados gallego CCS, elegido de entre medio centenar de aspirantes tras un largo proceso dirigido por la Confederación Española de Transportes de Mercancías, que abrió la compleja defensa a concurso. «Es el mayor cartel del servicio económico europeo de la historia» indica en una charla con ABC el abogado Jaime Concheiro . «Se está empezando a denunciar en toda Europa», prosigue el letrado que se encarga de la defensa de los camioneros de todo el país desde Galicia. En esta Comunidad fueron unos 4.000 los camiones vendidos mientras el pacto del cartel duró.

La mayoría autónomos

Sobre el perfil de los compradores estafados, el abogado explica que de las 7.000 reclamaciones que manejan, 3.000 pertenecen a personas que «solo tiene un camión». Otro porcentaje amplio corresponde a propietarios de dos vehículos y el resto a flotas que pueden tener hasta 600 camiones. «La tipología es grande, pero hay mucho autónomo porque el sector del transporte está muy atomizado en España», aclaran desde CCS. Estos datos empatan con las estadísticas que indican que el 67 por ciento de los empresarios de transporte solo tienen un camión y otro 14 por ciento tienen dos.

Los camiones «cartelizados» pertenecen a la tipología de camión pesado y más de 6 toneladas. Dentro de ellos los hay desde dos o tres ejes y no articulados hasta los que cuentan con una cabeza tractora. El coste medio de estos vehículos, herramienta de trabajo imprescindible para los transportistas, es de 80.000 euros.

Lo que los fabricantes pactaron fue incrementar el precio bruto con el que estos vehículos llegaban a los concesionarios. Sobre cómo operaban, Concheiro indica que «no fue un cartel lineal porque el sobrecoste fue aumentando a medida que pasaban los años. Empezó con unos sobrecostes pequeños que con el paso de los años se fueron engordando». «Cuanta más cuota de mercado fueron teniendo, más eficiencia. La media fue de un 16 por ciento del precio real del camión. Una cifra a la que, en materias de reclamaciones, se sumarán los intereses desde la compra del vehículo». En total, este despacho coruñés calcula una reclamación global de unos 700 millones de euros. Por demandante, el pellizco podría ser de unos 18.000 euros.

Aunque el viacrucis judicial en España aún no ha empezado, en Alemania sí ha habido diez sentencias —nueve estimatorias— porque ellos dejan para el momento de ejecución de sentencia el cálculo del coste, un paso que en España es previo y que ha ralentizado el proceso. En este punto, y con todas las periciales ya realizadas, se están empezando a plantear las demandas en el juzgado de lo mercantil de cada provincia y de ahí, previsiblemente, se pasará a la Audiencia provincial correspondiente.

Más demandas

Aunque el proceso ya está muy avanzado, desde el bufete que se encarga de la demandan apuntan que hay una manera legal para adherirse a esta demanda, porque el plazo ha pasado solo para algunos fabricantes (y no, por ejemplo, para Scania). «Las marcas han reconocido los hechos, que son gravísimos. La única que no los admitió es Scania y por eso no tiene una reclamación firme», incide el letrado.