Caballero, Ábalos, Bugallo, Touriño y Cancela, en el mitin de Santiago
Caballero, Ábalos, Bugallo, Touriño y Cancela, en el mitin de Santiago - MIGUEL MUÑIZ
PSOE

Ábalos:«A Feijóo le venía bien el golpe que se ha llevado Casado»

Centra su su discurso en atacar al PP ante un «animadísimo» Caballero en éxtasis

SantiagoActualizado:

Venir a Galicia se ha convertido en empresa muy grata para los socialistas desde el pasado 28 de abril. El martes acudió el número uno, Pedro Sánchez, hoy fue el turno de su mano derecha, el secretario de organización, José Luis Ábalos, y hoy se prodiga la siguiente en el escalafón, Adriana Lastra. El también ministro de Fomento en funciones se topó con el clima de euforia en el que viven sus compañeros de la delegación gallega, comenzando por su secretario general, GonzaloCaballero. «¡Está animadísimo!», comentó medio con sorna, medio asustado, tras recibir un abrazo del aludido.

De paso, le compró el discurso del semblante «demacrado» de Feijóo, a quien repite Caballero que «no se le sacó la cara del susto». Y por ahí hiló una reflexión Ábalos sobre lo delicado del estado de salud del PP, al afirmar que a Feijóo el resultado del 28-A «no le viene del todo mal», aunque «lo que no le viene bien es el resultado en Galicia». Y el rejón final:«Le venía bien salvar la cara en Galicia y que Casado...», pausa dramática, «se hubiese llevado el golpe que se ha llevado».

Arrancó Ábalos con esta insinuación de las desavenencias en el PP las risas de los fieles, nunca mejor dicho por lo tardío de la hora y lo malo de la acústica. Antes del mitin se dio el gusto de realizar un paseo hasta el Obradoiro con Caballero y Xosé Sánchez Bugallo al que no se sumó, en cambio, Emilio Pérez Touriño. Un paseo breve, casi por compromiso, sin levantar ninguna expectación, en lógico contraste con el periplo de Sánchez de la víspera.

De modo que Ábalos regresó rápido al cercano hotel del acto, donde saludó a «santiaguiños y santiaguiñas» y se gustó lanzando pullas a la derecha, sobre todo a un PP donde, apuntó, tratan de aguantar hasta el 26-M, pero se trata de un partido «roto», que ya estaba «agonizando» antes de la Gürtel, «sin proyecto», «agotado», «descompuesto», «en fragmentación». No pocos calificativos. Un PP que sufre una «división» que negó que haya aprovechado el PSOE, sino que fue fruto de su propio «proceso» de descomposición. De ahí salió la «ultraderecha que estaba dentro», Vox, mientras en Ciudadanos «iban de centristas y al final se han centrado entre PP y Vox». A los tres los ve todavía «en sus propias primarias», disputándose la «pedrea» de liderar la oposición. Algo que sería bueno para los socialistas, refirió, de no ser por suponer un «problema», el de «ser un obstáculo para España». «No están para gobernar comunidades autónomas ni municipios», lanzó. Y Caballero a lo suyo, con su «viento de cola», cortando desde el atril una llamada de su mujer - «como nunca me ve en casa»- y retando a Feijóo:«Cuando quiera convocar elecciones, vamos a pasar página a 10 años de mayoría del PP».