Imagen del indigente difundida por el local que le realizó el tatuaje a través de las redes sociales - ABC
Sociedad

La Policía investiga a los británicos que tatuaron el nombre de uno de ellos a un indigente en Benidorm

Los turistas ofrecieron cien euros a Tomek, un «sin techo» polaco, a cambio de que se prestara a la humillación

J. L. Fernández
VALENCIA/ALICANTEActualizado:

«Jamie Blake, North Shields, N28». Un grupo de turistas británicos que pasaron sus vacaciones en Benidorm el pasado mes de mayo pagaron cien euros a Tomek, un indigente de 34 años y nacionalidad polaca que malvive en la calle, para que se tatuara en la frente el nombre de uno de ellos que celebraba una despedida de soltero en la localidad alicantina. El suceso ha trascendido ahora, pero desde hace dos semanas, no se sabe nada del paradero de la víctima de este macabro gesto.

El propio local encargado de realizar el tatuajes llegó a difundir a través de sus redes sociales una imagen del indigente mientras le grababan la inscripción «Jamie Blake, North Shields, N28», aunque según ha desvelado el periódico británico «The Sun», el tatuaje no se llegó a terminar por el dolor que le producía al hombre.

Más allá de la humillación padecida, el indigente polaco, que había llegado a Benidorm a pie tras recorrer una distancia de más de 2.700 kilómetros, ha denunciado que tras ese incidente sufrió un robo cuando dormía en la playa. Le quitaron los diecisiete euros que portaba encima.

El delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Fulgencio, ha confirmado que "hay constancia de esta denuncia" y la Comisaría de Benidorm "está efectuando las averiguaciones al respecto".

"Parece ser que este ciudadano que se encontraba en mal estado y que, por lo tanto, no era capaz de tomar una decisión coherente, como la de tatuarse el nombre de otra persona en la frente, accedió. Hubo después algún otro incidente. Parece ser que el dinero que en principio le pagaron por esa extraña acción desapareció. En todo caso, la comisaría está investigando y a buen seguro llevará a los responsables ante la justicia", ha aseverado el delegado.

La comunidad británica, «horrorizada»

La presidenta de la Asociación de Comerciantes Británicas de Benidorm, Karen Cowles, ha denunciado los hechos y ha explicado que tanto los residentes ingleses como la gran mayoría de turistas que en pleno verano pueblan la localidad alicantina se encuentran «horrorizados» por el comportamiento de sus compatriotas.

Según ha explicado este martes a ABC , le trasladó su indignación al local que se prestó a realizar el tatuaje a Tomek, con quien tuvo oportunidad de hablar para conocer su estado de salud. «No está dentro de la asociación, por supuesto, es un comportamiento que no compartimos», ha subrayado Cowles.

La portavoz del gremio británico se ha volcado en este caso y con otros colegas intenta localizar a la víctima, aún sin éxito: «Estamos buscando a Tomek para para hablar con él, hay mucho apoyo de los periodicos y las redes sociales, pero hace dos semanas que nadie lo ha visto, hemos estado donde él duerme y no le encontramos, tampoco está frecuentando los sitios donde normalmente va». A pesar de todo, ella espera que siga en Benidorm para ayudarle.

Cowles, cuyo marido se dedica también al negocio de los tatuajes, ha optado por recaudar dinero para borrar la «huella» que quedó en la frente del indigente polaco e intentar ofrecerle una vida mejor, toda vez que, al margen de sus problemas de alcoholismo, sufre graves problemas de espalda.

Con tan fin ha lanzado a través de Facebook una campaña de «crowfunding» para pagar un tratamiento láser al indigente. «Tiene 34 años pero su salud está deteriorada, padece alcoholismo y no anda bien, creemos que por problemas de cadera o de espalda por lo que tratamos de recaudar fondos para que pueda tratarlo un equipo médico. Una clínica de la ciudad ya se ha ofrecido para que lo revise un dermatólogo y ver lo que se puede hacer», explica Cowleso.

El novio de la despedida, Jamie Blake, residente desde hace tres meses en Benidorm, ha asegurado por su parte a la prensa británica que desconocía que esto hubiese ocurrido y que se enteró al día siguiente cuando vio las imágenes en internet.

Este suceso reabre el debate acerca del comportamiento de algunos turistas británicos durante sus estancias vacacionales en España. Al respecto, el Ayuntamiento de Benidorm lleva años realizando campañas para evitar este tipo de hechos.

Los hoteleros niegan una situación generalizada

Al respecto, el presidente de la patronal hotelera de Benidorm y la Costa Blanca Hosbec, Toni Mayor, ha calificado los hechos de «gamberrada» y ha explicado a ABC que este tipo de sucesos relacionados con despedidas de solteros «no son habituales» en los establecimientos legales de la ciudad.

Al respecto, ha explicado que los hoteles no aceptan reservas inferiores a los cuatro días -que suelen ser las habituales para celebraciones como la que se saldó con la humillación al indigente polaco- por lo que este tipo de turistas se suelen alojar en «apartamentos ilegales».

Mayor ha recalcado que Benidorm no ha sufrido problemas generalizados de incivismo por parte de turistas extranjeros como sucede con otros destinos españoles como Magalluf o Salou.