Jorge Rodríguez el día de su regreso a Ontinyent para retomar su cargo de alcalde
Jorge Rodríguez el día de su regreso a Ontinyent para retomar su cargo de alcalde - MIKEL PONCE
Primarias

Ferraz frena la candidatura de Jorge Rodríguez en Ontinyent después de que el PSPV le diera vía libre

Ximo Puig no comparte el criterio de la dirección federal del partido pese a que el expresidente de la Diputación de Valencia fue detenido

VALENCIAActualizado:

El expresidente de la Diputación de Valencia, Jorge Rodríguez, no ha podido ser proclamado oficialmente candidato a la alcaldía de su municipio, Ontinyent, del que es primer edil. Este martes finalizaba el plazo para que las normas internas del PSPV-PSOE le dieran luz verde si no encontraba impedimentos: que la mitad de la militancia o de la ejecutiva local pidiera la celebración de primarias para que pudiera batirse con un rival.

Nadie lo ha solicitado, tal como se esperaba y como confirmaron al final de la tarde desde el partido, el cual había decidido no poner ningún obstáculo pese a su situación judicial. La única localidad en la que se han presentado las firmas es en la Vila Joiosa, las cuales ahora se tendrán que validar. Sin embargo, la secretaría de Organización (dirigida por José Luis Ábalos) ha enviado una carta a la dirección autonómica, la provincial de Valencia, la comarcal de la Vall d'Albaida y la local de Ontinyent para indicarles que Rodríguez no podrá ser candidato.

En la misiva, se especifica que los militantes que son suspendidos cautelarmente de militancia, como es su caso, no pueden participar en los procesos de primarias. Además, recuerdan que esta medida deja sin efecto los derechos y deberes salvo la obligación de pagar las cuotas o de respetar las decisiones de los órganos de dirección.

El comunicado va en contra de lo manifestado hasta el momento por el PSPV, el cual se muestra contrario a la decisión.

Rodríguez fue detenido el pasado junio, junto con otros cargos de la diputación, en el marco de la llamada Operación Alquería. Una investigación policial y judicial por la gestión de varias contrataciones en la empresa pública Divalterra. La causa, que todavía permanece secreta, fue abierta por los presuntos delitos de prevaricación administrativa y malversación de caudales públicos, si bien en su vertiente de administración desleal.

Las sospechas se centrarían en siete nombramientos con contratos de personal de alta dirección creados de forma ficticia y arbitraria en 2015 -aunque anulados hace varios meses- y en los que se habría colocado a personas afines a los partidos políticos (PSPV-PSOE y Compromís, formación a la que también afecta el caso) pese a tener hasta doce informes jurídicos en contra.

Rodríguez, junto al resto de arrestados, permaneció una noche en los calabozos hasta que al día siguiente pasó a disposición judicial y quedó en libertad con cargos sin medidas cautelares. Pocos días más tarde presentó su dimisión como presidente de la corporación provincial, pero se aferró a su acta en Ontinyent, un municipio de más de 35.000 habitantes donde mantiene un gran apoyo de la militancia y de los cargos locales del partido.

Fuentes del partido han remarcado durante estos días que, aunque Rodríguez fue suspendido de militancia, no está expulsado, por lo que según los estatutos podía presentarse bajo las siglas del PSPV. Su líder, Ximo Puig, defendió este lunes que «quien decide la presentación o no de un candidato en el Partido Socialista no son los jueces, sino la ética». A partir del levantamiento del secreto de sumario, señalan, verán «qué hay» según el criterio propio de la formación y no el judicial.

Desde la ejecutiva nacional se reservaban el derecho a decidir en última instancia, evidenciando que no están del todo de acuerdo con la gestión del PSPV con este asunto, y finalmente han optado por intervenir.