Ximo Puig , en un acto del PSOE en Madrid
Ximo Puig , en un acto del PSOE en Madrid - EFE
Política

Escepticismo en el PSPV ante el «súper domingo» electoral deslizado por Ábalos

Los socialistas valencianos desconfían de lo que consideran un «globo sonda», pero temen la incidencia sobre el adelanto de las autonómicas que baraja Ximo Puig

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«Todo esto es política ficción», responden entre las filas del PSPV cuando se les cuestiona sobre el «nada es descartable» del secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, en cuanto a un posible adelanto electoral. El también ministro de Fomento no rechazó este lunes la posibilidad de que las generales se celebraran el 26 de mayo, haciéndolas coincidir con las municipales, autonómicas y europeas. Una afirmación sobre la que se manifestaba pocas horas después el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, evitando chocar con este planteamiento. «Ha dicho una cosa de puro sentido común. Ha señalado esa fecha como ha señalado otras. La facultad corresponde al presidente del Gobierno y cuando vayan a ser se conocerá», señaló.

El transcurso de la jornada y el goteo de reacciones era recibido con escepticismo entre los socialistas valencianos. Algunos apostaban por que se trataba de un «globo sonda» de Ábalos y que las palabras del jefe del Ejecutivo simplemente iban dirigidas a no desacreditarlo públicamente. Y desde el entorno del presidente de la Generalitat se limitaban a remarcar que «hablar sobre especulaciones no aporta nada al debate».

La falta de credibilidad y la poca importancia que aparentemente se le querían dar a estas declaraciones no ha evitado sin embargo cierto disgusto ante la incertidumbre. Y es que el calendario que maneje Sánchez afecta, y mucho, a la federación valenciana, cuyo líder, Ximo Puig, baraja precisamente un adelanto de las autonómicas.

Escenarios

Hay voces cercanas al presidente de la Generalitat defensoras de esta opción. Otras consideran que convendría no convocar, pero les agrada dejar que la idea se vaya expandiendo para poner nerviosos al resto de partidos. Y aunque se hable de política ficción o de elucubraciones inservibles, los escenarios que se desencadenen ya se están analizando.

«Si Sánchez convocara para mayo, lo ideal sería que Puig lo hiciera para finales de febrero o principios de marzo», indican fuentes del PSPV. No más allá del 10 debido a la acumulación de festividades en este mes en la Comunidad Valenciana, como las Fallas o la Magdalena. ¿Y si Sánchez optara precisamente por marzo como también ha sonado? «Entonces tal vez deberíamos unificar las generales y las autonómicas en esa fecha y aprovechar el arrastre de la marca», indican.

Un escenario que, en todo caso, echaría por tierra la intención de Puig de contar con un calendario propio para visibilizar las reivindicaciones de la Comunidad Valenciana y liderar un discruso propio. Además, contaminaría la campaña con todos los debates centrados en cuestiones exclusivamente nacionales.

Y es precisamente este mensaje el que pretenden que cale los convencidos del adelanto electoral de las autonómicas. «Aquí desde luego no se vería como una muestra de inestabilidad del Consell poque no tenemos los problemas que tiene Sánchez. Vamos a sacar adelante los presupuestos de 2019 y una gran cantidad de leyes», remarcan fuentes socialistas.

Compromís, en pleno debate

En cuanto a sus socios de Compromís, se encuentran en pleno debate sobre el reglamento de primarias, que miembros de la coalición sitúan entre enero y febrero del próximo año. Por el momento, muchos consideran que lo mejor es mantener el del 2015 y realizar únicamente algún ajuste técnico. En la Ejecutiva celebrada este lunes todavía no se pudo llegar a un acuerdo («es difícil encajarlo todo y contentar a todo el mundo», afirmaban fuentes del partido), pero califican las negociaciones como «avanzadas»: «De todas formas, tenemos la maquinaria engrasada para hacer frente a elecciones si se convocaran ya mismo».