Voluntarios de esta oenegé, preparando repartos
Voluntarios de esta oenegé, preparando repartos - NUTRICIÓN SIN FRONTERAS- MARCO ANSALONI

Una ONG de Barcelona gestiona los restos de comida de 17 hoteles y 19 empresas

Reparte cada año comida sobrante de hoteles, empresas y eventos a 72.000 personas en situación de vulnerabilidad

BARCELONAActualizado:

Aunque en España todavía no existe una concienciación clara para acabar con el desaprovechamiento alimentario como Italia, que ha anunciado recientemente que implantará una ley contra el despilfarro de comida, Nutrición sin Fronteras (NSF) lleva unos años trabajando en ello.

La oenegé de Barcelona, que nació en 2005 para reducir las desigualdades de alimentación a nivel internacional, en 2012, en plena crisis, arrancó un proyecto a escala local para conseguir que toda comida sobrante puediera ir a las personas más necesitadas. Con este programa, bautizado como «Barcelona comparte la comida», NSF se encarga de gestionar excedentes de ágapes y conservarlos –ya sea congelándolos o envasandolos al vacío–, y etiquetarlos para garantizar su seguridad alimentaria.

Previamente, sus voluntarios acuden con un furgón frigorífico a buscar excedentes de sus suministradores, el mismo con el que después de todo el proceso reparten comidas entre entidades de colectivos vulnerables de la capital catalana. Además, en otras ocasiones, NSF efectúa actuaciones «exprés» de reparto de comida para que sea degustada sin tener que pasar por el congelador.

17 hoteles y 19 empresas suministradoras

A día de hoy, 17 hoteles de la ciudad–los últimos en sumarse a la iniciativa han sido las cadenas NH o Barceló, el Hilton Barcelona o el hotel Vela–, 19 empresas –entre las que están, por ejemplo, Santiveri o La Fageda– y varios organizadores de eventos les donan sus excedentes. Así, sus restos de comida, los platos de un bufé libre que no se han acabado o las bandejas de caterings de congresos que no se han tocado pueden tener una segunda utilidad.

El Mobile World Congress, el salón más importante de Barcelona, es un buen ejemplo de ello. Hace varios años que, junto con la Fira de Barcelona, colaboran con NSF y consiguen repartir entre colectivos necesitados casi 2.000 kilos de comida por edición. En Alimentaria, el macrocongreso del sector, también se recopilan los alimentos sobrantes.

Los excedentes, de hecho, llegan a unas 72.000 personas al año. La oenegé trabaja, entre otras, con Creu Roja, ABD, Càritas o el Casal dels Infants. «Para los beneficiados, es una alegría: reciben comida que tan solo tienen que precalentar y que, casi siempre es de gran calidad», explican desde Nutrición sin Fronteras. Platos con pescado, carne o verduras frescas son habituales en estos excedentes.

Desde septiembre de 2012, cuando se inició la campaña, la ONGha recuperado 78 toneladas de alimentos que se iban a desperdiciar. «Esperamos sensibilizar a la sociedad de que hay que hacer un buen uso de los recursos alimentarios», sentencia a ABC Jesús Martín, su responsable de comunicación.