Un grupo de alumnos antes de realizar el examen en la Universitat Politècnica de Catalunya
Un grupo de alumnos antes de realizar el examen en la Universitat Politècnica de Catalunya - EFE

El examen de castellano, un año más la asignatura «maría» del primer día de selectividad en Cataluña

Los alumnos destacan el nivel «extremadamente asequible» de la prueba, en la que debían elegir entre un fragmento de «La Casa de Bernarda Alba» y un texto del israelí Yuval Noah Harari en el que se reflexionaba sobre la igualdad de género

BARCELONAActualizado:

Ni rastro de la polémica catáfora que durante dos años tuvo en vilo a los universitarios catalanes. En la primera jornada de exámenes de Selectividad, los cerca de 34.000 alumnos que esta mañana se han enfrentado a las pruebas en Cataluña no han tenido que lidiar con ninguna figura literaria imprevista ni tampoco con preguntas fuera de temario. «Todo ha ido según lo previsto», ha afirmado a este diario Eva Álvarez una de las alumnas al salir del examen de Lengua y Literatura Castellana, el primero de la mañana, que, siguiendo la tónica de años anteriores, ha sorprendido a los alumnos por su escaso nivel de dificultad.

«Ha sido muy fácil, no me he puesto nada nervioso», señala en declaraciones a este diario Josep Segú. En la prueba de castellano los alumnos han podido escoger entre un fragmento de «La Casa de Bernarda Alba», de Federico García Lorca, o uno del best-seller «Sapiens. De animales a dioses», del escritor israelí Yuval Noah Harari, en el que se reflexionaba sobre la igualdad de género.

El texto de Noah Harari es un fragmento divulgativo que trata sobre la desigualdad entre hombre y mujeres, en el que los estudiantes han tenido que identificar y justificar si se trataba de un texto divulgativo o académico especializado, escribir la tesis e identificar varias figuras retóricas.

«Un tema en auge»

A los alumnos también se les ha propuesto escribir un texto argumentativo en el que debían explicar si, según su criterio, existe desigualdad entre hombre y mujeres. «Al ser un tema en auge, hemos tenido muchos argumentos para responder», señalan los estudiantes.

La otra opción, que es la que los examinados han escogido en menor medida, se ha basado en un fragmento de «La casa de Bernarda Alba», de Federico García Lorca, que junto a «Las Novelas Ejemplares», de Miguel de Cervantes, han sido las dos lecturas obligatorias en lengua castellana para los alumnos de segundo de bachillerato en este curso. Al acabar el ejercicio, los alumnos han coincidido en destacar el «nivel extraordinariamente asequible» del examen.

«Al ver las preguntas me he calmado del todo»

«Al entrar estaba relajado, solo al ver el papel sobre la mesa me he dado cuenta de dónde estaba, aunque al ver las preguntas me he calmado del todo», señala Josep Segú. Confiesa que la única parte del exámen que le ha desconcertado es la pregunta sobre el grado de los adjetivos (positivo, comparativo y superlativo). «No me esperaba la pregunta pero la he contestado sin dificultad», señala el alumno.

Reconoce que la prueba de Lengua y Literatura Catalana, a la que se ha enfrentado después era «algo más complicada». En lengua catalana, los alumnos se han decantado mayoritariamente por un fragmento de la obra «La plaça del Diamant», de Mercè Rodoreda, en la que han tenido que buscar sinónimos, identificar «pronoms febles», redactar las diferencias entre personajes y reescribir fragmentos cambiando los tiempos verbales, informa Efe.

La otra opción en lengua catalana, que los alumnos preguntados prácticamente no han elegido, ha consistido en un texto del periodista Javier Borràs Arumí titulado «Per què els robots t'haurien de preocupar» («Por qué los robots te deberían preocupar»), en el que el autor aborda la revolución robótica y cómo ésta puede afectar a la desigualdad social y económica.

«La plaça del Diamant» y «Terra Baixa»

Junto a «La plaça del Diamant», ha sido obra de lectura obligatorio en segundo de bachillerato en lengua catalana «Terra Baixa», de Àngel Guimerá, de la que en ambas opciones los alumnos han tenido que responder a varias preguntas. Al igual que en el examen de castellano, los aspirantes a universitarios han tenido que realizar redacciones y ejercicios de gramática y comprensión lectora. «Las redacciones en las pruebas de castellano también han sido más fáciles», señala Nil Oriol, otro de los examinados.

En la parte común del examen de lengua catalana, se ha propuesto a los alumnos cuestiones sobre análisis de pronombres, oraciones o sintagmas, formas adverbiales, verbales y adjetivas que han tenido que utilizar completando oraciones, además de una pregunta fonética. A algunos alumnos preguntados el nivel de dificultad de las pruebas de catalán y castellano les ha parecido «muy similar».

Materias específicas

Por la tarde, los alumnos se examinarán de materias específicas de Economía de la Empresa, Historia de la Filosofía, Química, Análisis Musical, Dibujo Técnico y Literatura Castellana. Mañana, los exámenes seguirán con las pruebas comunes de historia y Lengua Extranjera y por la tarde continuarán con materias específicas.

Según datos de la secretaría de Universidades de la Generalitat, un total de 27.878 estudiantes de segundo de bachillerato, otros 2.738 estudiantes de ciclos formativos de grado superior y 3.279 de matrícula libre (procedentes del bachillerato de otros años que no hicieron las PAU o quieren mejorar nota) se examinan en la fase específica de la Selectividad, cuyos resultados podrán conocer a partir del día 27 de junio por internet. Este año, como novedad, la materia de Historia de la Filosofía se examinará en la fase específica en las PAU y será ponderable para el acceso a grados universitarios de las ramas de Artes y Humanidades, y de Ciencias sociales y jurídicas.