Imagen del primer trasplante de riñón que se realizó en Europa con cirugía robótica
Imagen del primer trasplante de riñón que se realizó en Europa con cirugía robótica - ABC

Crece la cifra de trasplantes en Cataluña por quinto año consecutivo, con datos récord en pulmón y corazón

Las negativas familiares a la donación repuntan y se sitúan en un 18,7 por ciento tras años de tendencia a la baja

BARCELONAActualizado:

Aumenta por quinto año consecutivo la cifra de trasplantes en Cataluña, donde en 2018 se realizaron 1.149 intervenciones, 53 de ellas pediátricas, según datos facilitados hoy por la Organización Catalana de Trasplantes (Ocatt). Como contrapunto a estos datos positivos, el año pasado aumentaron significativamente las negativas familiares a la donación de órganos y tejidos de familiares tras años de tendencia a la baja.

Durante el año pasado se practicaron un 3,9 por ciento más de trasplantes que en 2017, registrándose datos récord en corazón y pulmón. La tasa catalana se sitúa en 151,2 trasplantes por millón de población, una de las «más altas del mundo», que solo puede compararse con la del estado de Philadelphia (Estados Unidos), a la espera de saber los datos globales del conjunto de España, que, según el reponsable de la Ocatt, Jaume Tort, se situará probablemente entre los 120 y los 130.

Actualmente se necesitan 1.221 órganos (datos cerrados a 31 de diciembre de 2018, entre los que hay 13 pediátricos), siendo los riñones la mayor parte de esta lista de espera (1.059). Tort ha destacado que las listas de espera para órganos vitales son «muy bajas, y esto es una buena noticia», debido a que se trasplantan en pocos meses al hacerse más actividad.

Por otro lado, las negativas a la donación -el número de familias que rechazan la donación de órganos y tejidos de su familiar- ha aumentado significativamente en 2018, rompiendo una tendencia muy positiva de los últimos años, según precisa la Ocatt. Según los últimos datos el porcentaje de negativas se sitúa en el 18,7 por ciento, lo que supone que casi dos de cada diez familias de potenciales donantes no autoriza la donación de órganos de sus familiares.

Causas de las negativas

Las causas principales de estas negativas son: un 46 por ciento no lo explicita, en un 34 por ciento responde a la negativa previa del donante, y en otro 11 por ciento de los casos son «otros motivos». según los datos de la Ocatt. Asimismo, el 3 por ciento de las familias aún alegan dudas con la muerte encefálica o la integridad corporal, un dos por ciento problemas con el personal sanitario y un 4 por ciento aducen causas religiosas.

Sobre el aumento de las negativas de familiares, la coordinadora de Programas de Donación y Trasplante del Hospital Vall d'Hebron, Teresa Pont ha observado que antes solo se contabilizaba cuando se preguntaba en la UCI tras la muerte, y ahora se registra también cuando se pregunta a familiares antes de que ocurra, en otros espacios.

Ha señalado que ahora cerca del 40 por ciento de las entrevistas con familiares se hacen con pacientes en planta o en urgencias, que se trasladarán a la UCI para mantener los órganos si la familia acepta, y a menudo hay personas que después lamentan haberse negado y lo atribuyen al agobio del momento.

Menos donantes vivos

A pesar de que los donantes vivos han bajado un 7,3 por ciento, hasta los 128, han crecido hasta siete las cadenas de trasplantes hechas con donante vivo cruzado en la que ha intervenido algún hospital de Cataluña --frente a las tres de 2017-, entre las que ha habido dos donantes altruistas directos y se han traducido en 11 trasplantes renales en centros catalanes, informa Efe.

Un paciente trasplantado de corazón, Joan Albà, ha explicado que esperó dos años y fue maravilloso cuando recibió la llamada, y ha agradecido a las familias que al perder a un ser querido aceptan donar: «Tiene un mérito, en esa respuesta, impresionante», además de alabar el trabajo de coordinación de centros y profesionales.

Se ha dirigido a las personas que tienen dudas y no saben qué harían en esta situación para decirles que le tienen como ejemplo: «Creo que al morir los órganos no nos los llevamos, se quedan aquí, y no sé qué habrá en el otro lado, pero para los que estamos aquí, estos órganos nos dan una nueva vida», tanto al que los recibe como a su entorno.