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Urdangarin saldrá de la cárcel de Brieva dos días a la semana para hacer voluntariado en Madrid

Iñaki Urdangarin, que actualmente cumple condena en segundo grado en la cárcel de mujeres de Ávila, realizará el voluntariado «en el ámbito de la discapacidad»

Valladolid Actualizado: Guardar
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El Juzgado de Vigilancia Penitenciaria 1 de Castilla y León ha estimado el recurso formulado por Iñaki Urdangarin en relación a la posibilidad de realizar salidas para llevar a cabo un programa de atención especializada fuera del Centro Penitenciario de Ávila, donde cumple condena. De esta manera, autoriza al marido de la Infanta Cristina a realizar dos salidas a la semana de la prisión de mujeres de Brieva, donde actualmente cumple condena, para desarrollar un programa de voluntariado en una institución religiosa en Madrid.

Según señala el juez Florencio de Marcos Madruga en el auto, la realización de una actividad en el exterior es más que positiva para reducir o eliminar la desocialización y deshumanización» del preso, y además, añade, «conecta con algo esencial en cualquier programa de tratamiento, fomentar la autoestima». Se pretende con esta medida, dice también el juez, «evitar el aislamiento y su efecto nocivo», en el reo, que en este momento se encuentra en régimen de segundo grado.

Concreta el auto que Iñaki Urdangarin realizará el voluntariado «en el ámbito de la discapacidad», lo que «implica por sí un elemento de asunción de valores prosociales». «En el ámbito de la delincuencia económica, cuyo eje es el egoísmo, el afán desmedido de lucro, además del desprecio al interés comunitario, la toma de contacto con la vida real, con los problemas de los demás (el voluntariado) coopera a generar un elemento de concienciación de la trascendencia de la propia conducta delictiva», justifica, y añade que en el informe pedagógico del penado reflejaba que había «desarrollado ocasionalmente actividades de colaboración con personas en riesgo de exclusión».

Añade la resolución que sólo en otras tres ocasiones anteriores la Administración Penitenciaria se ha encontrado en la tesitura de tener que recurrir a «tan excepcional medida permanente». Se trataba de dos penados que tuvieron que en su día tuvieron altas responsabilidades en la Seguridad del Estado: dos casos en el Centro Penitenciario de Ávila y uno en el Centro Penitenciario de Segovia.

El ex duque de Palma ingresó el 18 de junio de 2018 en la prisión de Brieva para cumplir la condena de cinco años y diez meses que le impuso el juez por varios delitos de corrupción dentro del caso Noos. Dos meses más tarde, en agosto, obtenía el mencionado segundo grado penitenciario.

El juzgado de Vigilancia Penitenciaria ha estimado el recurso presentado por Urdangarin para poder realizar salidas para llevar a cabo un programa de atención especializada fuera del Centro Penitenciario de Ávila, al amparo del artículo 117 del Reglamento Penitenciario, sin cuestionar su clasificación en segundo grado.

De acuerdo a las mismas fuentes, «la situación de aislamiento como forma de cumplimiento en la cual se encuentra el recurrente no es fruto de su elección, sino decisión de la autoridad penitenciaria. No es la voluntad de los internos la que determina el centro penitenciario de cumplimiento, pronunciamiento que, de nuevo, corresponde a la Administración».