Gemma Arenas, al llegar a la meta
Gemma Arenas, al llegar a la meta

La subcampeona del mundo de Ultra Trail que fabrica transformadores

La almagreña Gemma Arenas logra la medalla de plata después de 49 kilómetros

ToledoActualizado:

Este lunes Gemma Arenas Alcázar (Ciudad Real, 1979) volverá a ponerse delante de su máquina en la fábrica de transformadores eléctricos de baja tensión donde trabaja en Almagro, el pueblo donde vive junto con su familia. Pero no será un lunes cualquiera. Llevará en el bolsillo la medalla de plata que le acredita como subcampeona del mundo de Ultra Trail, su mayor logro deportivo individual hasta ahora.

El título lo consiguió el viernes en Glencore (Escocia), después de un recorrido montañoso de 49,500 kilómetros, en los que invirtió cuatro horas y cincuenta minutos vistiendo la camiseta de la selección española. El cambio del trazado a última hora, debido a las malas condiciones atmosféricas, benefició a la ciudadrealeña. El nuevo itinerario era más rápido: se pasó de los 3.500 metros positivos de desnivel a 1.800. Sin embargo, y después de 49,300 kilómetros, la medalla de plata se decidió en los últimos 200 metros. Aunque Gemma no supo realmente el color de su presea hasta que superó la línea de meta.

Hasta el último aliento

La almagreña, de 39 años, estaba convencida de que, en la parte final, iba a disputar el tercer puesto con la ecuatoriana Mercedes Pila, quien se puso por delante a falta de la última curva. Después de una magnífica y kilométrica remontada, sin embargo Gemma veía que el podio se le alejaba definitivamente. Por eso apretó dientes y amplió la zancada hasta el fin. En la meta fue donde le dieron la sorpresa:«Gemma Alcázar, segunda».

Con su medalla de plata
Con su medalla de plata

Entonces, volvió a acordarse de su padre, Francisco, que era su fan número uno; de su marido y entrenador, Agustín Luján, y de sus dos hijos. Como lo había hecho durante varios tramos de la carrera. Luego pasó frío durante media hora, hasta que logró orinar para superar el control de dopaje. Recogió su medalla, un trofeo y 750 euros en metálico, y a descansar. Ayer ya estaba recuperada físicamente. «Estoy descansada, no estoy mal de piernas. He llegado a correr, en otras ocasiones, hasta 18 horas seguidas», explicaba desde Escocia, donde se deja una espinita: no haber podido realizar el recorrido oficial hasta el Ben Nevis, la montaña más alta en las Islas Británicas, con 1.345 metros, por las condiciones atmosféricas.

Este domingo, Gemma llegará en avión hasta Madrid y luego en tren de alta velocidad hasta Ciudad Real. A la hora del vermú estará pisando las calles de su pueblo, Almagro, donde ya saben que Gemma Arenas no es una cualquiera en las carreras por el monte. Ya en 2016 fue elegida la mejor corredora de montaña del mundo y ha ganado varias medallas por equipos en campeonatos nacionales e internacionales. Ella se considera una enamorada de estas carreras y de ese estilo de vida, a la que le gusta llevar su menudo cuerpo al límite en las carreras de ultradistancia.

Sin embargo, este lunes vuelve a la rutina, vuelve a su trabajo en la fabricación de transformadores eléctricos, con la misma sonrisa y un gran premio en las manos: la medalla de plata como subcampeona del Mundo de Ultra Trail.