Los Reyes, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, con los 41 ciudadanos condecorados con la Órden del Mérito Civill, ayer en Palacio Real
Los Reyes, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, con los 41 ciudadanos condecorados con la Órden del Mérito Civill, ayer en Palacio Real - EFE

Don Felipe: «Es preciso que las acciones del Rey se guíen por la ejemplaridad»

El Monarca condecoró a 41 ciudadanos ejemplares en el quinto aniversario del reinado

MadridActualizado:

El Rey volvió a insistir ayer en la idea de la ejemplaridad. No solo se rodeó de ciudadanos anónimos ejemplares para celebrar el quinto aniversario de su reinado sino que, además, reiteró su adhesión con este principio: «Es preciso que las acciones del Rey se guíen por la ejemplaridad y la dignidad, por la integridad, la capacidad de sacrificio y la entrega sin reservas a España», manifestó.

Don Felipe hizo estas afirmaciones en una ceremonia celebrada en el Palacio Real, acompañado por la Reina, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, y en la que el Rey condecoró a 41 «ciudadanos ejemplares procedentes de toda España» con la Orden del Mérito Civil.

A todos ellos, les dijo que son «un verdadero motivo de orgullo» y les puso como ejemplo. «Gracias por haber hecho en cada momento lo que debíais, lo que os dictaba vuestra conciencia... gracias por vuestro trabajo diario... gracias por vuestro coraje, por vuestra valentía... gracias también por no esperar nada a cambio... Queridos condecorados, todos en definitiva os damos las gracias por haberos convertido en una referencia ética para nuestro país».

Un referente moral

Don Felipe quiso trasladar a estos ciudadanos el protagonismo del quinto aniversario de su reinado y, por ello, les dedicó la mayor parte de su discurso. «Sois un referente moral que nos ofrece un espejo en el que mirarnos», les dijo el Rey y añadió: «Sois vosotros quienes, junto a millones de españoles, construís España día a día con esfuerzo, con sacrificios. Vuestra actitud, vuestras acciones y obras alentadoras demuestran que somos un gran país, capaz de superar las adversidades, de avanzar y de progresar; un país generoso, lleno de vitalidad y comprometido con los valores democráticos que, por todo ello, no debe temer al futuro».

Entre los condecorados por el Rey había profesores, voluntarios, una monja misionera, un marinero, un apicultor, médicos, un guardián de osos pardos, un ingeniero de montes que ha dedicado su vida a conservarlos, un inmigrante búlgaro, investigadoras, oncólogos, un visitador social de la ONCE y su perro Mater, una enfermera, un donante de sangre que ha donado 161 veces, un músico, un bibliotecario, un adiestrador de perros –que también acudió con el suyo–, y un funcionario y un herrero que salvaron entre los dos la vida de cuatro personas en unas inundaciones en Baleares. Así, hasta 41 personas que «hacen el bien sin hacer ruido» y que ayer se sentían sorprendidas pero agradecidas con el homenaje.

Neutralidad de la Corona

Tras elogiar a los condecorados, Don Felipe dedicó unas breves palabras a su reinado y reafirmó su «compromiso de servicio al conjunto de los españoles», que va unido –dijo– «a una confianza plena en nuestro destino colectivo en democracia y libertad». Además, subrayó «la vocación integradora de la Corona, su independencia y su neutralidad».

Igual que el primer aniversario de su reinado, el acto de ayer se celebró en el salón de Columnas del Palacio Real, que estaba presidido por las banderas de España y las de las Comunidades Autónomas. La ceremonia empezó con la interpretación del himno nacional por un cuarteto de cuerda integrado por jóvenes alumnas de la Escuela Superior de Música Reina Sofía: Alma Olite (violín), Sara Valencia (violín), Noemí Fúnez (viola) y Eva Arderius (violonchelo). A continuación, los presentadores Elena Ochoa y Pablo Motos leyeron las semblanzas de los condecorados, y el Rey, acompañado por la Reina y sus hijas, impuso las distinciones antes de pronunciar unas palabras.

Una vez finalizada la ceremonia, los condecorados se hicieron una foto con la Familia Real, a la que se sumó un grupo de estudiantes del Colegio Infanta Leonor que tienen la misma edad que la Infanta Sofía. Y, después, los Reyes y sus hijas ofrecieron un vino español a sus invitados y a los asistentes al acto, al que también acudieron el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell.

Para la ceremonia, Doña Letizia escogió un elegante vestido midi de color azul celeste, sin mangas, con falda de vuelo; la Princesa asistió con un vestido estampado en rojo, sobre el que lucía el Toisón de Oro –que tembién llevaba el Rey–, y la Infanta Sofía eligió un vestido de color crudo con lazada a la cintura.

La Orden del Mérito Civil, con la que Don Felipe reconoció ayer a los 41 ciudadanos, fue instituida por el Rey Alfonso XIII en 1926, para premiar «las virtudes cívicas de los funcionarios al servicio del Estado, así como los servicios extraordinarios de los ciudadanos españoles y extranjeros en el bien de la nación».

El Rey es el Gran Maestre de la Orden del Mérito Civil y el ministro de Asuntos Exteriores su canciller. Todas las condecoraciones de esta orden están conferidas en su nombre y los títulos correspondientes van autorizados con la estampilla de su firma.

En los primeros cinco años de reinado, Don Felipe no ha concedido ningún título nobiliario. Sin embargo, sí ha reconocido a cerca de ochenta ciudadanos anónimos con la Orden al Mérito Civil, entre los condecorados en el primer aniversario de su reinado y los condecorados ayer. Además, la selección de estos ciudadanos se ha hecho teniendo en cuenta la territorialidad, la edad, el sexo y sus ocupaciones con el fin de que toda España estuviera representada en ellos.