Cuando Canarias estuvo en la mirada del faraón Necao II

Mencey, nombre que recibe el antiguo rey de Tenerife, es una palabra que tiene su origen en Cartago. La exploración de Hannon, con 30.000 cartagineses y norteafricanos, fue aprovechada por el rey romano Juba II

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El interés por las islas Canarias estuvo en la agenda del faraón Necao II por de la presencia cerca de Canarias del navegante cartaginés Hannon en el 460 A. d C. Herodoto menciona la presencia de barcos fenicios ordenados por Necao II (609–595 A. d.C.) en su interés por dominar las rutas marítimas con África.

Pedro Rodríguez de Campomanes editó en Madrid en 1756 «Antigüedad marítima de la República de Cartago» con el Periplo del almirante Hannon, traducido del griego.

El texto original «Codex Heidelbergensis», que se conoce de forma habitual como «Palatinus Graecus», se descubrió a principios del Siglo XVI y se guarda en el Museo Vaticano. En la Bibioteca Nacional de París se conserva la parte principal del texto Hannon donde se menciona las incursiones en la costa atlántica.

Mencey de Tenerife

Para comprender la existencia de vinculaciones entre Canarias y esa zona del norte del Mediterráneo un detalle: máxima autoridad religiosa de los antiguos canarios recibía el nombre de «Ach-aman» y, en aquel periodo, la púnicoegipcia era «Ammon». De acuerdo con los datos del investigador Joaquín Caridad Arias el nombre canario que recibía el rey en Tenerife, Mencey, es un un derivado púnico Melkart

Arias afirma que la palabra Macaronesia, que es el entorno geográfico que une a Azores, Madeira, Canarias y Cabo Verde, tiene su origen en el dios tirio «Melkart» o «Melkart-Baal», traducido como «Makar» y «Macario». Está «ligado al nombre de la Macaronesia fue una divinidad llevada por este pueblo de navegantes a todo el Mediterráneo y aún más allá, como lo prueba el propio nombre geográfico dado a las islas atlánticas», afirma el historiador.

Semántica

«Cada pueblo interpretaba los nombres procedentes de otras culturas y lenguas con arreglo a su propio léxico, buscando la palabra más cercana y que a la vez guardase alguna relación semántica con la original, por su aspecto, función, cualidades», afirma.

El extraordinario viaje que ordenó Necao II pudo llegar hasta el golfo de Guinea. De ese periodo correspondería otras zonas de la costa occidental africana hasta el antiguo Sáhara, frente a Canarias.

En esa expedición participó 30.000 cartagineses y norteafricanos. En Cabo Bojador, frente a Canarias, se pudo fundar alguna determinada colonia. Al frente del operativo que partió de Cartago estaba Hannón que decribió haber visto «arroyos de turbulentas aguas se vertían ruidosamente en el mar. A causa del calor sofocante no podíamos desembarcar».

Monedas en Fuerteventura

Joaquín Caridad Arias recuerda que que se encontrasen en las islas monedas cartaginesas y cirenaicas de principios del siglo 4 a. C. descubiertas en el fondo del mar en La Bocaina, isla de La Graciosa, y en la Caleta de Fuste, en Fuerteventura.

«Tanto en esta isla como en Lanzarote existen grabados naviformes que han sido catalogados como de tipo fenicio y cartaginés. Otro posible barco aparece entre las insculturas del Barranco de Balos, en Gran Canaria», apunta.

Juba

Enrique Gozalbes Cravioto, fallecido en julio de 2018 y que era profesor titular de la Facultad de Humanidades de Cuenca, Universidad de Castilla-La Mancha, sostenía que «el conocimiento y la utilización del texto del Periplo de Hannon por parte del rey Juba II de Mauritania».

Para Gozalbes, Augusto entronizó a Juba, hijo del último rey de Numidia, «formado en Roma, repleto de cultura helenística». Juba «fue un gran escritor, en relación con su tiempo, y precisamente en las dos primeras décadas de su largo reinado realizó toda una serie de exploraciones geográficas en los confines meridionales de su reino, en especial en las costas de la Getulia, en el Atlas, e incluso en las islas Canarias».

Agrega en un estudio publicado en el Anuario de Estudios Atlánticos que «el rey se documentó con anterioridad a efectuar estas actividades y así sabemos que conoció el texto original del Periplo». «Es muy probable que el interés directo de Juba estuviera dirigido al relato de la exploración de islas y, de hecho, sabemos que él mismo efectuó la exploración de las islas Canarias», apostilla.