Calle Secretario Padilla en la ciudad de Las Palmas de G.C. en verano de 2019
Calle Secretario Padilla en la ciudad de Las Palmas de G.C. en verano de 2019 - Tino Armas

Canarias comienza a citar a dueños de viviendas vacacionales

Refuerza también el envío de cartas a propietarios de casas en las que solamente se alquila habitación en Booking o Airbnb

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El Gobierno de Canarias ha reforzado desde este verano «redadas» contra propietarios de viviendas vacacionales con citaciones lanzadas por la Dirección General de Ordenación y Promoción Turística para que aclaren qué están haciendo en sus casas con turistas.

En Las Palmas de Gran Canaria, la tetrarquía que gobierna es la misma que la anterior legislatura y uno de sus intregrantes, Podemos, que controla Urbanismo, ya dijo que quería restringir la libertad de comercio de propietarios de casas.

El envío de cartas no tiene nada que ver con el discurso de las autoridades de las islas. El pasado mes de agosto, la consejera de Turismo de Canarias, Yaiza Castilla, dijo que «no sé si habrá regulación, pero sí que me he pronunciado porque creo que una regulación a nivel general estaría abocada al fracaso».

Las cartas enviadas por el departamento de Castilla insta a propietarios de viviendas vacacionales, incluso no ubicadas en suelo y zona turística, a que acrediten qué tipo de servicio está prestando y la documentación que evidencie no estar incurriendo en prácticas ilegales. Esas cartas están llegando también a propietarios de casas en las que solamente se alquila habitación en Airbnb o en la «.com» de Booking.

Un propietario citado para este mes de septiembre, con apercibimiento de entorpecer el proceso en caso de no comparecer, dijo este miércoles a ABC que «no sé qué va a dañar al PIB de la Eurozona que en mi casa de Schamann alquile una habitación, esto no es suelo turístico, ojalá, pero aquí no somos vecinos premium».

Castilla dijo este verano que «me he encontrado con familias que viven de los ingresos del alquiler vacacional y en las que, a lo mejor, ningún miembro tiene empleo. Es una forma de mitigar la pobreza y el desempleo. No voy a estar en contra de eso». Castilla dijo este verano que «también me he encontrado con familias a las que les molesta que en la casa de al lado entre cada cierto tiempo un turista diferente, con lo que eso supone en cuestión de ruidos, seguridad. Eso también hay que analizarlo, como lo que pasa en Lanzarote, donde por alquilar un piso a un profesor le piden casi más que el sueldo».