Zapatero, alias «Gorburu», la «cabeza roja» de la negociación con ETA tras la T-4
Zapatero, en la rueda de prensa del 30 de diciembre de 2006, después del atentado de la T-4 - ABC
actas de eta

Zapatero, alias «Gorburu», la «cabeza roja» de la negociación con ETA tras la T-4

El presidente del Gobierno exigió al mediador internacional que «había que continuar con los contactos» pese al atentado

érika montañés / diego casado
madrid Actualizado:

Las actas de ETA publicadas demuestran que el presidente del Gobierno tuvo una parte muy activa en las negociaciones antes, durante y después de la tregua con ETA de 2006. Su nombre aparece repetidas veces en los apuntes de Thierry e incluso recibe un apodo en clave: «Gorburu», una palabra inventada con retazos de euskera que se podría venír a traducir como «cabeza roja» o, mezclándolo con el castellano, «cabeza del Gobierno».

Este apelativo aparece en los documentos en un momento decisivo: después del atentado de la T-4 en Barajas, cuando todo el mundo daba por rotas las negociaciones y el presidente del Gobierno insiste al medidador internacional que debe retomarlas:

«Después de la ekintza (la acción) de Madrid, el mediador andaba enfadado y enloquecido, pero parece ser que GORBURU le dijo que se tranquilizara y que habría que continuar con los contactos», dice el texto de las actas.

Antes de que las dos muertes de Barajas pusieran en peligro el proceso de paz, el presidente del Gobierno había con ETA incluso los detalles de su declaración para valorar el comunicado de alto el fuego de la banda. En noviembre de 2005, en Oslo, se fijan las bases de su declaración, que dará el inicio oficial al proceso.

«Gorburu le dijo que se tranquilizara»

El comunicado de la banda tiene lugar el 22 de marzo de 2006. Tres meses después, Zapatero anuncia el inicio del diálogo con ETA (aunque los contactos iniciales ya cumplían casi un año). Lo hace sin agotar el plazo de seis meses que se había dado con los terroristas, debido probablemente a que, como indica el resumen de la documentación incautada a «Thierry», «ya estaba el tema muy crítico».

Dicho «estado crítico» se puso en evidencia justo una semana antes, cuando -durante una reunión con representantes del Gobierno- ETA había reprochado al presidente sus duras palabras hacia el proceso de paz. De hecho, los terroristas anunciaron durante ese encuentro que el proceso quedaba parado.

La propia ETA envió varias misivas a Zapatero sobre el deterioro del proceso: «Los incumplimientos del Gobierno han obligado a ETA a responder tras haber denunciado la gravedad de la situación mediante cartas a Zapatero, en la mesa de negociación y públicamente». Qué decían esas misivas es otra de las incógnitas clave que arrojan estos documentos y que centran la atención del lado del Gobierno.

«Mejor que hace un año»

El 29 de diciembre, después de meses de deterioro del proceso, «Gorburu» saca su optimismo para afirmar que el proceso está «mejor que hace un año». El día siguiente, ETA vuela la Terminal 4 de Barajas y mata a dos personas. Incluso después, el presidente insiste en no cortar el diálogo con la banda con las palabras antes mencionadas al mediador.

En mayo de 2007, justo antes de las Elecciones Municipales y a menos de un año de las Generales, los representantes del Gobierno se encargan de recordar a ETA que el futuro de la negociación pasa porque el PSOE obtenga buenos resultados en las urnas:

«Es imprescindibleque el Gobierno salga reforzado en las generales»

«La situación política en el Estado no permite un pacto con la oposición. Que el Gobierno salga reforzado en las elecciones generales es imprescindible para implementar el proceso», dicen las actas.

Poco después, sabedores de su voluntad de no abandonar la negociación, los terroristas intentan en los últimos meses de contactos implicarle al máximo nivel: «Hacemos la petición de que ETA hable directamente con GORBURU (nombre que dan en los papeles a Zapatero)», dice «Thierry» en sus notas. No existe ninguna constancia de que dicho diálogo cara a cara se llegara a producir.