Jordi Turull, durante su declaración - EFE

Turull justifica la desobediencia del «procés» por un supuesto «mandato» de los votantes secesionistas

El antiguo consejero catalán de presidencia asegura que un político debe «ponderarlo todo»

MadridActualizado:

Con un tono combativo, en ocasiones soberbio, Jordi Turull se ha agarrado este martes a un supuesto mandato de los ciudadanos catalanes para justificar la actuación ilegal del Govern de Carles Puigdemont, acusado de empujar hacia la independencia fuera de los cauces legales, en choque frontal con la Constitución. El antiguo consejero de Presidencia de la Generalitat, uno de los hombres fuertes de las autoridades catalanes que lanzaron el plan secesionista ilegal, ha expuesto que tuvieron que «ponderar» los avisos de la Justicia con su «compromiso» secesionista.

[ Sigue en directo la cuarta sesión del juicio del «procés»]

Escondido en esa idea, Turull ha sido incapaz de explicar los incumplimientos que el «procés» cometió en su huida hacia delante, en un plan que incluyó la votación ilegal del 1 de octubre de 2017 y la declaración unilateral de independencia. Se ha limitado a colocar el supuesto deseo de una parte de la población catalana por encima de las leyes y de todos los procedimientos amparados en el ordenamiento. «Un político tiene que ponderarlo todo. Todas las leyes. Que el Govern se debe por ley al Parlament, que el Congreso despenalizó la convocatoria de referéndums, que votar nunca puede ser un ilícito en una democracia y nuestro compromiso con los ciudadanos de Cataluña», ha alegado.

«Los ciudadanos de Cataluña no son ovejas, no son gente militarizada. La gente de Cataluña, sea de extrema derecha o izquierda, independentista o no, tiene criterio. El movimiento independentista va de abajo hacia arriba», ha manifestado Turull, que ha sido advertido por el presidente del tribunal, Manuel Marchena, de que no realice juicios de valor sobre las tesis de acusación de la Fiscalía del Supremo.

Ese argumento ha centrado la declaración de Turull, una comparecencia que ha provocado los primeros rifirrafes del juicio oral. Marchena, como director de orquesta, ha intervenido para pedir al fiscal Jaime Moreno que no interrumpa al acusado, para instar a Turull a que no exprese valoraciones sobre la acusación, y para cortar la protesta del abogado de Oriol Junqueras, Andreu van den Eynde, a quien no le correspondía hacer alegaciones, pues Turull no es su defendido.

Desvío de fondos públicos

El acusado, que se enfrenta a 16 años de cárcel por delitos de rebelión y malversación, ha negado que el Govern adoptara un camino «unilateral» y ha alegado que se intentó que el referéndum fuera pactado «hasta el último minuto». «No es ninguna anormalidad que intentes por la vía pacífica aquello a lo que nos habíamos comprometido con la ciudadana catalana», ha asegurado, sobre los puntos del programa político de Junts pel Si en las elecciones catalanas de 2015.

En relación al referéndum, Turull ha recordado que estaban convencidos de que lo que habían aprobado «tenía encaje si había voluntad política». El decreto de convocatoria, ha dicho, «respondía a criterios legales». Y ha descargado en el Tribunal Constitucional la responsabilidad de no haber impedido de forma más efectiva la votación. En este sentido se ha referido a la reforma que dotó de herramientas coercitivas al TC para hacer cumplir sus resoluciones. Desde el 12 de septiembre hasta que ingresé en prisión el TC nunca utilizó el 92.4, con lo cual no sería tan grave», ha ironizado.

Ha entrado , además, en una estrategia de «y tú más» al enumerar lo que ha denominado incumplimientos de sentencias del «Estado español hacia la Generalitat». «Ponerte el traje de constitucionalista te permite incumplir la Constitución cuando te da la gana. Sin embargo, si eres independentista lo que te espera es la prisión». Turull ha insistido en que lo que ha hecho la Generalitat «no tiene reproche penal» porque la convocatoria de un referéndum no está penalizado. «Nosotros ponderamos siempre nuestras decisiones con nuestro compromiso con los ciudadanos», ha recalcado.

Cuestionado por el destino de fondos públicos, el dirigente del PDECat, un hombre que ha pasado toda su carrera en la antigua Convergència, ha rechazado que se destinara un euro de dinero público a la preparación y celebración del 1-O. «El Gobierno central nos pedía saber si estábamos gastando dinero para el referéndum. Nos preguntaba si el Banco de Sangre o Tejidos gastaba dinero para el referéndum, si el Instituto Oncológico gastaba dinero en el referéndum… Llegó un momento que era surrealista», señaló Turull, que ha alegado que la capacidad económica de la Generalitat estaba bloqueada por el control del Estado.